Incapacidad del gobierno para adquirir vacunas contra Covid-19 extiende la crisis sanitaria en Honduras

Texto: Vienna Herrera

Fotografía: Martín Cálix y Fernando Silva

El gobierno de Honduras aseguró en marzo que realizó un contrato con Rusia para la compra de 4.2 millones de dosis de la vacuna Sputnik-V contra la Covid-19. Aseguraban que las vacunas comenzarían a llegar a finales de marzo, ahora apenas han llegado 6 mil dosis al país, con la que vacunarán a 3000 trabajadores de salud en Olancho, San Pedro Sula y Distrito Central.

Hasta esta semana no se conocía información sobre el contrato con la empresa, el medio tunota.com tuvo acceso al contrato y reveló que las dosis tienen un valor de 9.95 dólares, es decir, más de 41 millones de dólares en total.

Marco Midence, ministro de Finanzas, le reveló al mismo medio que el suministro se hará con entregas parciales en donde el vendedor notifica que tiene determinada cantidad para enviar “si aceptan comprarlas, luego se firma un pedido de compra y con eso ellos mandan el lote (a Honduras)”, mencionó.

Las muertes de médicos y profesionales de enfermería todavía se anuncia en los medios de comunicación, el doctor Carlos Umaña mencionó en medios que la semana pasada había 9 médicos hospitalizados en varios centros asistenciales. 

Después del feriado de Semana Santa, en el que no hubo restricciones en el país, los casos aumentaron un 50 % en los triajes según los coordinadores de estos, el 8 de abril el gobierno firmó un convenio entre el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), la Secretaría de Salud (Sesal), el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y la Agencia de Regulación Sanitaria (Arsa).

El acuerdo permite que el Cohep negocie de forma directa y sin intermediarios con farmacéuticas para la obtención de vacunas contra la COVID-19 para los empleados de las empresas interesadas y sus familiares directos, aseguran que no se realizará ningún cobro de la empresa a sus empleados. 

A finales de febrero el Congreso Nacional reformó los artículos 2, 4, 6 y 7 de la Ley de Vacunas para Todos contra el Covid-19 para permitir que el Estado haga compras directas y sin intermediarios, además suprime que sea necesario que la vacuna esté aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), también impide la participación de un consejo consultivo de expertos nacionales para examinar la calidad de la vacuna. 

Aún con esto, Honduras es el país más retrasado de Centroamérica con la vacunación. El Salvador ya recibió más de 1 millón 350 mil vacunas de las farmacéuticas AstraZeneca, Pfizer y Sinovac, casi en su totalidad fueron compradas por el gobierno, esto para una población de 5 millones de personas mayores de 18 años. Mientras que Costa Rica suma 1.140.855 dosis de vacunas de Pfizer que representan un 16% de las 7.130.025 dosis de los contratos que el país tiene con Pfizer, AstraZeneca y las que recibe del mecanismo COVAX de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pedro Barquero, representantes de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) también detalló que representantes de la empresa privada negociarán con los consorcios farmacéuticos internacionales para ver su disponibilidad y una vez que se haga la compra se hará a nombre del Gobierno de Honduras «porque el sector privado no puede comprar directamente a los laboratorios, puesto que, los laboratorios solo están vendiendo a gobiernos entonces la compra va a ser a nombre del Gobierno con el dinero que vamos a poner nosotros como sector privado y el manejo de la vacuna va a ser a través del programa ampliado de vacunación de la Sesal y del IHSS». 

Para recolectar la información, el Cohep creó una página donde cualquier empresa puede registrar el número de vacunas que desea adquirir y las que podrá donar. Aline Flores, expresidenta del Cohep, señaló que hasta el mediodía del 16 de abril habían más de 3 millones de personas inscritas en la iniciativa y que ya no solo se trata de personas de empresas privadas, sino también de patronatos, juntas de agua e iglesias, pues la opción está abierta para que «todas las organizaciones que puedan agruparse y presentar datos de personas mayores de 18 años para que podamos tener una claridad de cuántas son, donde están».

Flores aseguró en el convenio se incluyó al IHSS no solo para que aplique las vacunas, sino también para que, entre ellos, ARSA y Sesal se haga de acuerdo con los parámetros de prioridades «no importa si una empresa dijo que llenó el listado antes, esto se va a hacer acorde a las autoridades». Flores señala que primero se están recolectando la cantidad de personas con intención de adquirir la vacuna y después se pedirán los datos personales para tener claridad de quienes tienen prioridad: personas con enfermedades de base, que tengan mucho contacto con otras.

Poco después de conocerse el acuerdo, la diputada Doris Gutiérrez denunció en sus redes sociales que, desde la comisión de salud del Congreso Nacional, de la cual forma parte, enviarían una propuesta de ley en donde se pretendía otorgar permiso a las farmacéuticas locales para obtener y vender la vacuna en el país. En el documento señalaban que la autorización era con el fin de «ampliar el ritmo de vacunación y cumplir con prontitud los objetivos nacionales de inmunización». 

Barquero realizó una conferencia de prensa en la que dijo que representantes del sector privado contactaron a los diputados para retirar el decreto: «ellos están conscientes que la solicitud nuestra, como sector organizado de la empresa privada es poder comprar las vacunas para regalarlas, no para revender y ese es el compromiso que tenemos con el pueblo hondureño», aseguró.

Barquero recalcó que el esfuerzo que está haciendo el sector privado «no reemplaza de ninguna manera la responsabilidad que tiene el Gobierno de gestionar vacunas para toda la población, esto no es una solución completa lo que ofrece el sector privado, sino solo un apoyo a la gestión que como responsabilidad tiene el Gobierno».

Para Emilio Quan, experto en salud pública, el manejo del Gobierno sobre la pandemia ha sido un completo desastre, lo que queda evidenciado con las pocas vacunas a las que se ha tenido acceso: «Ellos dicen que los países ricos se han acaparado las vacunas, parte de eso es cierto porque tienen el poder adquisitivo e incluso hasta tienen sus propias compañías farmacéuticas (…), pero eso no significa que Honduras debió quedarse con los brazos cruzados desde el principio, hay países vecinos que sí las tienen porque hicieron contratos con compañías farmacéuticas desde hace mucho».

Mientras que Mary Vallecillo, especialista en diseño de terapias para enfermedades musculares y neurodegenerativa en la universidad de UTAH, Estados Unidos, señala que no se debería buscar aliviar cargas económicas para el Gobierno: «tienen la responsabilidad de inmunizar a su población y así como se han utilizado millones de lempiras para cosas que no son necesarias para la población el Gobierno tiene el deber de buscar una solución a este problema», añade que un plan de vacunación efectivo y equitativo es lo que único logrará un control de la pandemia.

Para Quan un plan de vacunación que priorice fases es la única alternativa con la que las vacunas del Cohep podrían tener éxito: «tampoco se le puede cobrar a nadie porque ahí entramos en la inequidad de la vacuna, es irónico porque en la televisión se habla de que los países ricos acaparan la vacuna, pero al mismo tiempo están dejando que se pueda comercializar en un punto y que las personas pobres no puedan acceder a la vacuna, que es lo mismo, pero a escalas más pequeñas». 

Por su parte, Barquero reconoció que aún no hay tratos con ninguna farmacéutica por la saturación en el mercado, esperan que entre junio y octubre se creen las posibilidades para lograr acuerdos para la vacuna.

El doctor Nolvin Guifarro fue el primer médico internista vacunado con la donación de 5000 dosis de vacunas contra la COVID-19 que dio el Gobierno de Israel. Tegucigalpa, Francisco Morazán, 25 de febrero de 2021. Foto: Fernando Silva.

Lo poco que se sabe sobre las vacunas

Honduras recibirá del mecanismo Covax unas 580 mils dosis para vacunas a 290 mil personas con ambas dosis en mayo, aunque será SESAL quien decidirá si todas esas vacunas se darán en una primera dosis o se guardaran. «Esto garantiza que se continuará y culminará la vacunación de trabajadores de salud, públicos y no públicos, y se continuará la vacunación de los grupos priorizados definidos en el Plan Nacional de introducción de la vacuna», señaló la ministra de salud, Alba Consuelo Flores, durante la inauguración del laboratorio de virología en La Ceiba.

La ministra añadió que entre junio y julio esperan recibir 212,940 dosis de la vacuna Pfizer, también del mecanismo Covax, además reveló que no han pagado por las vacunas Sputnik-V, empresa con la que se supone que existe un contrato para inmunizar a más de dos millones de ciudadanos: «Ese acuerdo de negociación establece el pago de la vacuna contra entrega en el país (…), creemos que esa es una forma transparente de hacer la negociación, no se puede pagar por adelantado», aseguró.

La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y el Hospital María de Especialidades Pediátricas pondrán a disposición de la Secretaría de Salud equipos de refrigeración de ultra baja temperatura para el manejo y almacenamiento de la vacuna Pfizer, que requiere de un almacenamiento de -70°C.

Para la científica Mary Vallecillo las declaraciones de la ministra son confusas, pues no conoce laboratorios que no necesiten un adelanto para producir las vacunas: «Entonces normalmente lo que se hace es que se pide un adelanto y el resto contra entrega, eso es lo que se ha manejado y lo que los demás países han hecho, sin embargo, Honduras espera que le entreguen las vacunas para entregar el dinero, cuando con los hospitales no hizo lo mismo, ellos dieron el dinero y no les entregaron los hospitales entonces eso es un argumento que no tienen fundamento», señala.

Honduras espera que el primer lote que el IHSS compró a AstraZeneca vendrá en la primera semana de mayo, la entrega será equivalente a las primeras 204,000 dosis de la compra directa por 1,4 millones que hizo el IHSS con apoyo del Cohep en otra iniciativa en la que sirve como garante.

Para el doctor Quan es importante que el Gobierno busque una solución para la vacunación y disminuir los riesgos en personas vulnerables: «las vacunas no paran pandemias ni epidemias, la vacunación las para (…). Un sistema de salud tan débil como el de nosotros necesita que las hospitalizaciones bajen, que las muertes bajen y darle un respiro al sistema y que las personas que aún no tengan acceso a la vacuna puedan ser atendidos en los hospitales porque ahorita una persona solo puede entrar a una UCI si la persona que estaba antes se murió».

Entre el cierre de al menos 36 centros de triaje en el último mes, por falta de fondos, la población espera que comience la inmunización contra la COVID-19, al menos en los grupos de mayor riesgo, pues la cifra oficial de 4957 muertos se compone de un 37 % ocurridas entre enero y abril de 2021. La crisis sanitaria en Honduras está aún muy lejos de terminar. 

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1 comentario en “Incapacidad del gobierno para adquirir vacunas contra Covid-19 extiende la crisis sanitaria en Honduras”

  1. Muy bien articulo, es objetivo, tiene bastantes datos significativos, es informativo educativo, es 1ra vez que leo a sus autores y me parecieron bien en este caso

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