Category: Arte

Un lugar sin femicidas

Hace unos minutos he podido descender del autobús sin mayor problema, nadie me ha dicho nada y por primera vez ningún hombre me ha tocado o arrimado su cuerpo al mío.
Siento tanta felicidad que he querido compartirlo con ustedes.

Leer toda la historia »

El secreto

Después de tener el frasco en mis manos, recordar mis síntomas y pensar que era el puto virus, pero no, no era el virus —tampoco estaba paranoica— pensé en llamarlo y hablar sobre este asunto, pensé todo, pero decidí hacer lo contrario, jugar su juego, aunque eso significara planear mi propia muerte.

Leer toda la historia »

El memorioso

Esta es la historia de un memorioso que pierde la memoria. Pasaba al lado de una inmensa procesión y las rancheras se escuchaban alto, el féretro en una vitrina era llevado al cementerio, lugar donde no cabía un muerto más, las estructuras no estaban bajo tierra, eran edificios altos con muchas ornamentas.

Leer toda la historia »

En proceso de edición

Me di cuenta esa mañana al verme frente al espejo, después de la inspección pertinente al concluir el cepillado. Era aquella una fisura disimulada desde un ángulo frontal, quizá por eso no la había notado.

Leer toda la historia »

Banana Republic

Mientras aguardaban la llegada de Cornelius Vanderbilt, los cinco hombres permanecieron en silencio. Habían acordado una reunión de emergencia luego de recibir las noticias desde Honduras.

Leer toda la historia »

Bañar al bebé

―Amor ―le había dicho su mujer del otro lado de la puerta del baño, antes de tocar dos veces―: no te demorés en la ducha, que quiero bañar al bebé.

Leer toda la historia »

High death

Doña Fernanda Santiago de Rodríguez y Verdugo vive sola y rodeada de lujo en la torre más alta de una ciudad construida sobre montes poblados, como mares embravecidos.

Leer toda la historia »

El retrato de Trotsky

Junto al póster de los Beatles tenía un viejo retrato de León Trotsky que le recordaba su época de la universidad, aquellos años en donde militó en una organización de izquierda semiclandestina, o eso creían ellos: que eran clandestinos. Hablaban de los problemas de la universidad, de los baños que siempre estaban sucios, hechos una pocilga, de la necesidad de seguir construyendo el partido obrero y la Cuarta Internacional, digamos que hablaban de todo y mucho, hablaban más de lo que fumaban, y fumaban.

Leer toda la historia »

Caperucita roja

Caperucita roja, dejó el mundo de la inmundicia en el wifi del hogar. Antes de ser una mujer entera en cuerpo y alma. Decidió convertirse en una asidua lectora de novelas rosas de Corín Tellado y de literatura de hadas madrinas.

Leer toda la historia »

Ni hermosos ni buenos

Cómo hubiese querido tener la fuerza y decirle que sí, que venía de estar tomando. Borracho. Pero cuando entré, creí que ella no notaría nada, porque a esa hora empezaba El corazón valiente, su novela favorita. Por eso yo había escogido esa hora para llegar a la casa, por eso estuve tres horas en la calle aunque no quería. Solo.

Leer toda la historia »

El viaje

No durmió en toda la noche escuchando los ladridos de su perro y pensando en el azaroso viaje. Lleno de ansiedad, se la pasó dando vueltas en su cama, hasta que los hilillos de luz entraron por los orificios del techo e iluminaron el cuarto. La alarma sonó a las cinco y treinta de la mañana.

Leer toda la historia »

Mr. Hyde

Era un ser de muchas piezas, pero de una sola alma: la demoníaca. En realidad, no tenía alma. Se comportaba como un ser humano, pero era el vacío, el desierto. Viudo de amor desde su nacimiento, llevaba el hastío en su rostro como símbolo de muerte. Con sus garras y colmillos destrozó las almas hermosas de una gacela y de una coneja de carnes dulces y sabrosas que le habían amado.

Leer toda la historia »

Serás Lucía para ti

Su deseo tenía limitantes por las tardes, cuando le venían esos sentimientos de dolor sin saber que era un dolor. Sentía el cuerpo volátil, como lo siente un adolorido por la pérdida de un ser querido, sentía una profunda tristeza como la siente un recién condenado. Y el deseo de vivir se le quebraba en trozos como si fuera de barro.

Leer toda la historia »

Cuentos

Esta es una convocatoria de cuento libre para que personas de todas las edades puedan contar historias de ficción en Contracorriente.

Leer toda la historia »

¿Dónde estoy?

Caminé hacia una casa de madera muy maltratada. Había una cuarto algo pequeño, estaba muy oscuro. Allí estaba Miguelito, que con su mirada desesperanzadora, esperaba

Leer toda la historia »
Las personas con máscaras blancas, sin género, representan al pueblo hondureño. Uno de ellos está en un cuarto gris, un poco maltratada por el tiempo, está herido. Se está desangrando. Es un periodista y no sabe qué hacer, está confundido. En la pared hay una estrella azul que representa el gobierno nacionalista que pretende gobernar una dictadura. Las personas de afuera protestan por el cambio en el país, están llorando por que no pueden sacar a su hermano del cuarto gris que lo agobia.

No hieras

Las personas con máscaras blancas, sin género, representan al pueblo hondureño. Uno de ellos está en un cuarto gris, un poco maltratada por el tiempo,

Leer toda la historia »