El afán de Bukele por dominar la conversación

Texto y portada: Persy Cabrera

 

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, no solamente se convirtió en un dictador tras reelegirse a pesar de que la constitución lo prohibía, no solamente logró controlar la política salvadoreña a través de su partido Nuevas Ideas, y no solamente restringe derechos a través de un estado de excepción; Bukele también tiene un gran control sobre la cultura popular. Por ejemplo, el Miss Universo celebrado en El Salvador en 2023 se convirtió en una plataforma de campaña política a su favor, porque además de dar un discurso se vio a varias de las concursantes con vestimenta alusiva a Bukele. En otro escenario muy distinto, las batallas de rap de Freestyle Master Series (FMS), Bukele logró que la final internacional de este evento se dé en El Salvador. El propio Carlos Marroquín, director de Reconstrucción de Tejido Social, vio cuando Darío Silva Araujo, uno de los hosts del evento, celebró que El Salvador sea la próxima sede, pidió un fuerte aplauso y habló sobre una  «transformación social» en ese país. 

 

Pero quizá su escenario más prominente es el de las redes sociales, porque además de tener un ejército de propaganda allí, se han unido a su discurso influencers con gran alcance. 

 

El trabajo sobre la imagen de Bukele ha sido enorme. Lo cuenta bien Sergio Ramírez en su artículo de opinión «Súperhéroes con puño de hierro»: Poco importa que los superhéroes populistas del siglo veintiuno se proclamen de izquierda o de derecha, lo importante para sus propagandistas es establecer su invulnerabilidad. Si bien aún no hay dibujos animados de “SúperBukele”, el presidente de El Salvador, sus expertos en imagen, que, por cierto, son también venezolanos se encargan de presentarlo como un súper presidente super cool, que hace su entrada en los escenarios entre chorros de luz.

 

Para el historiador salvadoreño Héctor Lindo, la incursión en espectáculos como Miss Universo, y lo que él define como «el afán por el dominio de la conversación» en redes sociales por parte del oficialismo, no es algo nuevo, es la traducción contemporánea de pasadas costumbres autoritarias. De acuerdo a Lindo, es por eso que existen «cientos de cuentas que transmiten el mismo mensaje en el mismo milisegundo, es un esfuerzo coordinado al que dedican muchos recursos, cientos de canales de Youtube, cientos de páginas de Facebook que transmiten el mismo mensaje, hay más de 500 grupos de Whatsapp que alcanzan todas las esquinas del país», tal como lo reportó la periodista Sarah Kinosian para la agencia Reuters.

 

Pero no es solo el dominio de la conversación a nivel nacional; Héctor Lindo opina que sumado a esto hay una estrategia clara de proyección internacional. La validación de Bukele viene de «que gente en Ecuador diga “aquí necesitamos un Bukele”», porque «hace sentir a la población salvadoreña que hay un liderazgo internacional de parte del país», dice Lindo, quien ha escrito libros desde diferentes perspectivas históricas sobre El Salvador, ha dado conferencias y también participa en el podcast «Centroamérica: el presente y sus pasados», que dirige junto al historiador Víctor Hugo Acuña.

 

El vídeo del youtuber mexicano Luisito Comunica publicado el 7 de febrero tras su visita al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) fue objeto de debate después del señalamiento que un usuario de X hizo, diciendo que es «propaganda a favor de Bukele», y que además el influencer deshumanizó a las personas que están en este complejo carcelario; el video cuenta con más de 26 millones de visitas. 

 

En su video, Luisito Comunica dijo: «nada de “ver a mi mamá, a mis hijos”, perdiste esos derechos por las decisiones que tomaste», «viendo todas estas imágenes es fácil de repente conmoverse, decir “wow, qué maltrato tan duro dentro de la cárcel”, pero cuando te enteras de las atrocidades tan inhumanas que han cometido, todo hace sentido». Concluyó a su salida del Cecot diciendo que «poder apreciar estas condiciones y estas medidas en una prisión de máxima seguridad brinda cierto sentimiento de empoderamiento».

Las reacciones a este debate forman parte de lo que Héctor Lindo llama «proyección internacional». «Ojalá hagan algo así en Argentina», comentaba alguien,. Otro youtuber español —que cuenta con más de 6 millones de subscriptores en Youtube—, llamado Ampeter, tuiteó diciendo: «imagínate que un familiar tuyo sufra un homicidio y venga un tío por Twitter a defender y pedir derechos para su asesino. Vergüenza de lo que son capaces algunos por un poco de atención».

 

Héctor Lindo considera que aunque LethalCrysis tuvo un acercamiento de reflexión tras su visita al Cecot, la idea principal sigue siendo la misma: «la prisión como espectáculo y deshumanizar al enemigo». Las pandillas es este enemigo en común que la narrativa oficialista presenta al mundo, pero en la visión de Lindo también les funciona como una «forma de quitarle legitimidad a toda oposición, es decir, [a] la oposición se le etiqueta como amigos de las pandillas».

 

«Nuevas Ideas»

 

El trabajo de Héctor Lindo también está en Youtube. Su perspectiva como historiador a través de conferencias o videos explicativos del pasado y la evolución hasta el presente salvadoreño dejan una conclusión que él expresa diciendo: «El gobierno nos da a entender que están inventando todo, que son “Nuevas Ideas” y que el mundo comienza con ellos, que esta es una nueva era completamente diferente a la historia de El Salvador, pero me llama la atención que cuando uno estudia la historia de El Salvador en el siglo XX se da cuenta que las estrategias son exactamente las mismas».

 

Por ejemplo, al igual que Bukele, el militar Maximiliano Hernández Martínez, que fue impuesto como presidente tras un golpe de Estado y prolongó su mandato trece años más, con elecciones en las que era el único candidato, también tenía un periódico que transmitió su mensaje, y buscó el dominio de la conversación utilizando la radio y suprimiendo las voces disidentes. Hernández Martínez ejercía una censura más abierta, intimidando a los periodistas. 

 

Héctor Lindo considera que la «intimidación a periodistas es una de las actuales tareas del Gobierno» y que «ya no se usa la misma técnica, ya sea de colocarlos en la cárcel o en una censura abierta, pero la censura se hace de otra forma, la censura se hace inundando las redes con el mensaje oficial de tal forma que no se escucha lo que dicen las voces disidentes».

 

La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) detalló en un informe  que de octubre del 2023 al 10 de enero del 2024, hubo «un promedio de 40 insultos diarios en la red social X, y cerca de 50,000 visualizaciones diarias de ataques [a periodistas]». Los ataques realizados a mujeres periodistas tienen un notorio componente de violencia sexual, misoginia y lesbofobia. En este informe se detalló que «las y los periodistas entran en el mismo conjunto que en el de los políticos de oposición, esto con el fin de restar credibilidad al ejercicio periodístico».

 

Maximiliano Hernández Martínez también agrupó a todos sus enemigos comunes en uno solo: «[Hernández Martínez] todo lo justificaba como lucha contra el comunismo y los regímenes militares también durante todo el siglo XX cualquier opositor, por moderado que fuera, era tildado de comunista» relata Lindo. 

 

La juventud y las decisiones autoritarias

 

Videos como el de Luisito Comunica o LethalCrysis llegan a una juventud de la que Héctor Lindo dice que abanderan «algo muy preocupante», porque «encuestas de opinión en América Latina muestran [que] los grupos más jóvenes están entre los más abiertos a aceptar soluciones autoritarias y son los que menos entienden las soluciones de la democracia». 

 

Por ejemplo, en el Barómetro de Open Society publicado en septiembre de 2023 se detalla que la edad es un factor importante en la formación de opiniones sobre la democracia. De la población de 18 a 35 años consultada, un 57 % prefiere «otras formas de Gobierno» antes que las democracias, y ese mismo grupo de edad apoya más la idea de un gobierno militar con un 42 %; en este último apartado el grupo de edades de 36 a 55 años arrojó un 33 %, y el de más de 56 años un 20 %.

 

Lindo estima que la juventud sí ha crecido en un periodo de democracia, pero que este no fue uno de bienestar, sino un periodo en el que les afectaron «muchos problemas sociales y la plaga de las pandillas fue muy real».

 

Héctor Lindo estudia y expone qué dice el pasado sobre el presente salvadoreño, pero no se olvida del futuro. El Tribunal Supremo Electoral (TSE)  de El Salvador oficializó el pasado 9 de febrero la reelección tan arrasadora como inconstitucional de Nayib Bukele, y Héctor Lindo cuestiona que no hay «un proyecto de futuro porque no hay ningún documento que muestre cuáles van a ser las políticas económicas, por ejemplo, no hay nada que nos diga por qué podemos esperar una mejora en la educación o una mejora en la salud pública o mayor inversión internacional, todo eso no es parte de la discusión». Al menos, de la discusión que lidera el presidente. 

Sobre

Persy Cabrera nació en Tegucigalpa en 1997. Es graduado de bachiller técnico en electricidad del Instituto Técnico Saúl Zelaya Jiménez y cursó media ingeniería eléctrica en la UNAH antes de pasarse a estudiar periodismo. Actualmente es periodista cultural en Contracorriente. Le gusta el cine, las series, el anime, el manga y los libros. Practica fútbol y es entusiasta del deporte en general.

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