Por Persy Cabrera
Fotografías: Fernando Destephen y archivo CC
Nasralla quiere todo el control. No aspiró a ser diputado ni alcalde, renunció a ser designado presidencial en el Gobierno de la presidenta Xiomara Castro, y presume de no haber aceptado ese mismo puesto en el gobierno de Juan Orlando Hernández, pues se dio cuenta a tiempo de que este era corrupto. Nasralla tampoco entró a política para ser un ministro, dice que quiere el «control de toda la situación», quiere ser presidente.
Las elecciones primarias serán el próximo 9 de marzo y Nasralla, después de pasar por dos partidos y una alianza, va de precandidato por el Partido Liberal, un partido que cayó en decadencia a partir del golpe de Estado de 2009. Nasralla disputa la candidatura presidencial con Jorge Cálix quien salió del Partido Libre.
En 2013, Nasralla debutó como candidato presidencial por el Partido Anti Corrupción (PAC), su primer partido. Ahora cuenta que incluso el mismo Juan Orlando Hernández le confesó haber hecho fraude en esas elecciones. En 2017 lo intentó de nuevo con una Alianza de Oposición contra la Dictadura, una coalición política entre el PAC, Libertad y Refundación (Libre) y el Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (Pinu-SD), y cuenta que también ganó pero dice que Mel Zelaya negoció su triunfo con Juan Orlando Hernández a cambio de que el Partido Libertad y Refundación tuviera representación en los entes electorales.
En las elecciones de 2021, cuenta que le tocó sacrificar sus aspiraciones presidenciales para responder a una «necesidad nacional» y unirse a una alianza que terminó derrotando finalmente al Partido Nacional; él no era el candidato, sino la actual presidenta, Xiomara Castro.
Ya pasó más de una década desde el primer intento de Nasralla por alcanzar la presidencia en 2013. Ahora se describe como un antisistema, aunque nunca usaría la palabra outsider, y en entrevistas o apariciones públicas enfatiza que no es un político; esa palabra está manchada para él, no es digna de Salvador Nasralla. Por eso prefiere definirse como un «antisistema», un creyente en Dios y en el poder de los Estados Unidos, una persona que desafía al status quo que él mismo ya definió: es aquel que «no lo ha dejado ser presidente», el que vive del «dinero del Estado».
Nasralla me citó en la sede de su movimiento «¡Vamos Honduras!», que pertenece al Partido Liberal, y está instalado en una casa que parece más una escuela bilingüe. Llegó tarde, probablemente porque hay mucho tráfico y él mismo hace su agenda, así que él va encontrando espacio para todo lo que implica ser precandidato presidencial, padre, periodista deportivo y presentador de un programa de televisión insignia en Honduras.
Desde que se unió al Partido Liberal es difícil verlo públicamente con algo que no sea un traje blanco y corbata roja, una chaqueta o camisa roja y un pantalón blanco o viceversa, pero hoy llegó con un traje gris con minúsculas cuadrículas blancas, una camisa blanca y claro, una corbata roja.
Es martes, y Nasralla me explica que él trabaja incluso los sábados y domingos, que así ha sido siempre. Viene de otra entrevista y al despedirse de nosotros tendrá otra; mañana será entrevistado de nuevo a las siete de la mañana, después tendrá un evento y pasado mañana, el jueves, estará en la grabación del programa X-0 Da Dinero, su programa estrella en la televisión, que consiste en hacer concursos con preguntas de cultura general y popular, visitas a comunidades o colegios, y un poco de farándula; este 2025 cumple 35 años de estar en emisión.

Nasralla ya entrevistó a iconos de la cultura pop y deportiva como Luis Miguel, Thalía, Pelé, Franz Beckenbauer y Juan Gabriel. Además, narró los partidos de Honduras que nos llevaron a mundiales de fútbol, y desde su programa «Cinco Deportivo» criticó la corrupción en el país. Es el «señor de la televisión».
Ahora Nasralla es el entrevistado, y está sentado detrás de un pequeño escritorio en la sede de su movimiento. A veces juega con un marcador y choca sus pies con la estructura del escritorio al moverse en la silla donde está sentado. Respondió todas las preguntas de esta entrevista con serenidad, con algunas frases a la altura de lo inesperado que podría ser Salvador Nasralla, pero tranquilo, casi como guardando energía para el debate presidencial que tendrá un par de días después.
Le pregunto por las personas que le inspiran en su viaje político. Salvador responde que le impresiona lo que hizo Mahatma Gandhi en India o Nelson Mandela en Sudáfrica, o lo que quiso hacer John F. Kennedy, «por lo que fue asesinado» añadió. Suena como una respuesta genérica; entonces, antes de añadir otro nombre, porque antes de otros, antes está Nasralla, apuntó que él no es político por vocación, sino por circunstancias.
La circunstancia, de acuerdo con su versión de los hechos, fue que el pueblo hondureño le pidió ser candidato a la presidencia.
Entonces le pregunto si quizá está viviendo una especie de «viaje del héroe», este concepto creado por el antropólogo y mitólogo Joseph Campbell, que en resumen define el modelo básico de relatos de ficción, según el cual, el o la protagonista vive en un mundo ordinario y recibe un llamado para entrar en un mundo desconocido en el que debe enfrentarse a diversas tareas y pruebas, y después de obtener la victoria, regresar con nuevos dones para mejorar el mundo.
Nasralla no sabe de qué le estoy hablando y dice rotundamente que no. Mientras que héroes como Luke Skywalker, un ejemplo fiel del «viaje del héroe», ocuparon la guía de mentores, Nasralla dice que él ya es alguien instruido, que siempre supo «como se hacen bien las cosas», «tal vez» anticipa Nasralla, «tal vez Dios tiene una misión para mí, yo sí creo que Dios tiene sus tiempos».
Ahora vemos al Nasralla más religioso, orando en sus mítines políticos mientras toma de la mano a Iroshka Elvir, su esposa y también precandidata a diputada por el Partido Liberal en Francisco Morazán. También ha publicado videos postrado orando «por Honduras» en una calle de Tegucigalpa. También se arrodilló en Ocotepeque, pero para pedirle a Dios que la presidenta Xiomara Castro le diera continuidad al tratado de extradición. Una de sus más apasionadas adversarias lo tilda de hipócrita por estas manifestaciones religiosas.

Marlene Alvarenga es la actual presidenta del Partido Anti Corrupción (PAC), que fue inscrito en 2013 por Salvador Nasralla. Fue el primer partido político inscrito por él, el de su primera incursión a la presidencia, esa que dice que le robaron, hecho supuestamente admitido por Juan Orlando Hernández en la noche del 30 de noviembre frente al propio Nasralla, en una reunión en la que hablaron por seis horas en casa de un conocido en común.
Tras esas elecciones de 2013, trece diputados del PAC resultaron electos para legislar en el Congreso Nacional, incluida Marlene. Nasralla dice que a tres de ellos les pagaron 500,000 dólares para votar por la nómina oficialista de los candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia en 2016, saltándose así la «línea» del partido. Nasralla ordenó iniciar una investigación para averiguar quiénes la saltaron.
Donde vaya, si le preguntan por él, Marlene dibuja con muchos adjetivos, en mayoría ofensivos, a Nasralla. En la entrevista de 27 minutos que le hicimos, Marlene detalló con más de 4,500 palabras lo que opina de él; incluso tiene una lista de términos peyorativos esperando en el celular para salir a brillar en el momento adecuado. En unos momentos la sacará.
Marlene señala que Nasralla no puede gobernar un país porque ni siquiera pudo ser un líder para los trece diputados del PAC en el periodo de 2013-2017. De esa época recuerda que él tenía una dirección «inestable» del grupo y que, por ejemplo, después de reunirse y de llegar a un consenso con la bancada para votar a favor o en contra de una ley o proyecto de ley, él les «mandaba un WhatsApp y decía: “No, ya no, la posición va a ser esta”».
Ahora Marlene dice que le ha tocado sostener el partido, que si no fuera por ella, el partido hubiera desaparecido, «porque él todo lo que empieza no lo termina».
Nasralla dice que su papá y sus seis tíos eran pastores misioneros, que él fue monaguillo en el colegio católico al que asistió, pero a fin de cuentas no le importa decir si es católico o evangélico, él es cristiano. Marlene, por su parte, aprovechó para señalar que ella no es una pastora, su esposo sí, y que ella también es creyente, ama a Dios y lee la Biblia, y que por eso tiene la autoridad moral para decir que la faceta de Nasralla como hombre religioso es hipocresía, y además lo llama «fariseo, saduceo»… y se viene la lista.
Ella ya «descifró» a Salvador. Por eso revisa su celular en busca de esa lista que lo demuestra… La encuentra y entonces inicia: «Es un idiota, un ridículo»; se detiene y saca un «escuche bien lo que le estoy diciendo», de una manera que solo podría anunciar un pastor evangélico con oratoria pentecostal. Continuó: «Trolero, fulero, tramposo, fariseo, hablador, globero, chivero, bocón, jetón, chilero, embustero, falaz, basura, trapo senil, embustero, falaz, calumniador, psicópata» (…) y si ya era una lista digna de volverse viral en redes sociales, terminó con un «entre muchas cosas más».
***
«Salvador es un árbol frondoso que cobija a cualquier líder político local o departamental con su buena sombra», expresó Javier Franco, director ejecutivo de la campaña de Nasralla a nivel nacional. Franco contó que es liberal desde hace treinta años y que desde hace quince es consultor político enfocado en comunicación y planificación estratégica para candidatos políticos. Hasta 2023 fue comisionado de la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF), más conocida como Unidad de Política Limpia y en julio de 2024, entró al equipo de Salvador.
Esa sombra es el beneficio directo de «50 años de marca que tiene Salvador», dijo Javier y agregó que «la campaña de Salvador es él mismo».
Nasralla, por su parte dice que esta campaña le cuesta su propio dinero, que solo recibió 14 millones de lempiras de deuda política en 2013. En 2017, cero. En 2021, cero.

En estas elecciones primarias Nasralla se enfrenta a una candidata como Maribel Espinoza, quien ha sido la apoderada legal de empresas como Banco Ficohsa, Sulambiente y de Aguas de San Pedro en demandas millonarias contra el Estado hondureño. Espinoza formó parte de la bancada del Partido Salvador de Honduras (PSH) en el Congreso Nacional, fundado por Salvador Nasralla en 2019.
También está Jorge Cálix, quien también se refugió en el Partido Liberal tras separarse del Partido Libre, y parece ser el candidato más cercano a librar una batalla cercana en las urnas contra él. Cálix también se proclama el elegido y mantiene una campaña agresiva; solamente en tres meses, entre el 10 de noviembre de 2024 y el 10 de febrero de 2025, gastó unos 700,000 lempiras en pauta digital, según datos de Meta. Maribel Espinoza, por su parte, ha invertido en publicidad en Meta más de 100,000 lempiras en ese mismo periodo.
Mientras tanto, Nasralla ha gastado cero lempiras en publicidad en ese periodo, al menos en las redes sociales comandadas por Mark Zuckerberg. En su faceta de empresario, apenas participó en el año 2000 en la constitución de una sociedad denominada Academia Nacional de Fútbol S. de R. L. de C. V., a la que aportó 146,000 lempiras. En 2010 vendió sus acciones.
Javier Franco explicó que en su trabajo siendo comisionado de la Unidad de Política Limpia diseñaron una «metodología o técnicas de análisis informativo que iba a permitirnos ver el tema de las redes sociales», pero que en la Ley Electoral las redes sociales no están reguladas.
Para Javier, Nasralla ya «nació como un precandidato liberal con una red orgánica», y alardeó diciendo que si «sumamos dos figuras públicas muy importantes, ni siquiera sumando dos figuras públicas muy importantes, llegan a la cantidad de seguidores que Salvador Nasralla tiene en su cuenta de X». Franco dejó claro que no hay bots, no hay una agencia de publicidad, no hay pauta, no hay influencers. Nasralla es la campaña y la campaña es Nasralla.
Es por eso que para acabar con los fraudes que denuncia, para estas elecciones Nasralla convoca paulatinamente en sus redes sociales a un «ejército» para que defienda su voto en las mesas electorales el 9 de marzo. Le pregunto a Javier Franco cómo organizan esas filas de soldados para defender el voto de Nasralla.
Entonces Javier respondió: «Lo que le voy a decir posiblemente le beneficie en su reportaje»; seguidamente esa confianza se desbarató diciendo «o no». Y continuó diciendo que a él le gusta hablar con lenguaje muy gráfico; por eso expresó con solemnidad: «Con Salvador y el Partido Liberal tenemos el encuentro de dos mundos».
De acuerdo a él, Nasralla tenía una campaña «aire», y explicó que era una campaña en la que aparecía en medios de comunicación y gozaba de popularidad pero sin una estructura partidaria en los 18 departamentos del país. Ahora en el Partido Liberal encontró una «estructura sólida», que estaba «deprimida», «con una militancia expectante de encontrar un liderazgo que no hallaba».
Fernando Fortín, el gerente de campaña de Jorge Cálix, lo entiende de otra manera, y estima que esos llamados de Nasralla a su «ejército» demuestran que no se considera ganador, y que el «señor de la televisión» es alguien con «muy pocas propuestas serias, y su discurso permanente es que va a haber fraude».

Fortín es un liberal orgulloso; dice que él nació en este partido y en el exilio, pues su padre fue uno de los grandes opositores de la dictadura de Tiburcio Carías Andino y tuvo que salir a México escapando de este régimen.
El exilio lo llevó junto a su padre a El Salvador, quien continuó apoyando al Partido Liberal económicamente hasta que el país volvió a la democracia en 1982. Fortín relató que inició pegando afiches en el Partido Liberal, y llegó a ser candidato a vicealcalde del Distrito Central junto al entonces candidato a alcalde Mauricio Villeda, en 2012. En esas elecciones perdieron ante Nasry Asfura del Partido Nacional.
Fortín asegura que Nasralla y Cálix «revivieron» el Partido Liberal. Nasralla revivió el partido y también «creó controversias» con su ingreso, de acuerdo a Fortín. Según el gerente de campaña de Jorge Cálix, Nasralla no puede seguir aumentando su popularidad y ya está «estancado» en sus aspiraciones. Dice que en su campaña tienen una línea trazada, no responder a las «piedras» que tira Salvador Nasralla.
A Nasralla le encanta lanzar piedras.
Es el día del debate organizado por la Universidad de San Pedro Sula (USAP), pero antes se debe grabar el programa número 1,821 de X-0 Da Dinero. El tiempo ha pasado, 35 años para ser exactos. Ya no hay graderías en el set de grabación y por lo tanto, tampoco público. Ahora el programa se graba en dos segmentos, una parte en la que las preguntas de los concursos se plantean en redes sociales, y una segunda parte en la que llegan algunas personas a concursar en el set.
Nasralla viste con un conjunto deportivo color beige. De vez en cuando se acerca para preguntarnos si sabíamos un dato del programa; por ejemplo, si sabíamos que el programa inició con «Parejas vs Parejas», un concurso de preguntas de conocimiento popular y general que todavía realiza.
El tiempo alcanzó para un par de fotos y una pregunta: ¿Ha pensado en alguien que siga con el programa? Él respondió que no ha pensado en eso, pero que cuando sea presidente, «obviamente alguien tiene que seguir con el programa».
Entonces le empezaron a quitar el equipo de micrófonos, y Nasralla me dijo que iba camino a San Pedro Sula a un debate.

En el debate aprovechó para lanzar algunas piedras y jugar con fuego con sus declaraciones. Mientras los demás precandidatos, Maribel Espinoza, Luis Zelaya y por supuesto Jorge Cálix, estuvieron de pie durante la transmisión, él estuvo sentado prácticamente durante todo el debate.
Nasralla coloreó con imágenes sus propuestas; por ejemplo, él no quiere que solo haya internet en todo el país, él quiere «bañar» con este todo el territorio. Los ejes temáticos no le importaron; si le preguntaban por la automatización y la inteligencia artificial, la respuesta era sobre el problema de la corrupción. Si le preguntaban cómo fomentará que los jóvenes terminen su educación, parte de la respuesta fue que «el 80 % de la clase política es corrupta». Sobre la crisis migratoria, pues que la raíz del problema es la corrupción.
Cuando respondía, de vez en cuando en la transmisión se podía ver a Jorge Cálix voltear a verse con Luis Zelaya y sonreír.
En su última participación, con Yani Rosenthal, actual presidente del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal en primera fila, soltó su última piedra, y se aseguró de que esta golpeara y sonara fuerte. «La corrupción está en los tres partidos (Nacional, Liberal y Libre). Los narcotraficantes y el crimen organizado están en los tres partidos y hacen negocios entre ellos, y aquí hay algunas personas metidas en eso». Se hizo el silencio. Nadie aplaudió, y luego se escuchó un murmullo entre la gente.
Esto obligó a Jorge Cálix a que en su última participación tuviera que defender el honor de un partido que este año cumplió 134 años. «El Partido Liberal no es un partido corrupto, no podemos juzgar a una institución centenaria por las actitudes de algunos de sus miembros» dijo en su mensaje de cierre. En 2017, Yani Rosenthal se declaró culpable por participar en transacciones monetarias de propiedades derivadas del tráfico de drogas. Fue juzgado y sentenciado en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York con 29 meses de cárcel.
Pero ese es el Nasralla que conocimos siempre, «el señor de la televisión» que denunció la corrupción los domingos y que salía en televisión a denunciar que familiares del en ese entonces presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, tenían nexos con el narcotráfico. Al final no solo eran sus familiares. Juan Orlando Hernández fue extraditado, enjuiciado, sentenciado y ahora cumple una condena de 45 años por delitos de narcotráfico.

Esa actitud también ha contagiado a Iroshka Elvir, precandidata a diputada por el Partido Liberal en Francisco Morazán, quien dijo hace unos días que «en las encuestas Salvador Nasralla es más grande que el mismo partido (Liberal)», a lo que Jorge Cálix también tuvo que salir a responder diciendo que «nadie está por encima del Partido Liberal». En 2015, Iroshka participó en el Miss Universo en representación de Honduras. Salió al escenario vestida con un traje representativo de la cultura maya, y después publicó una foto en redes sociales con ese traje y un rótulo que exigía: «CICIH YA».
Ella se ha convertido en una de las voces más beligerantes de la oposición en el Poder Legislativo, representando al Partido Salvador de Honduras, y también ha acompañado a Salvador en su campaña. La complicidad es total. Después de que la presidenta Xiomara Castro anunciara una pausa a la denuncia del tratado de extradición, Iroshka recordó que Salvador Nasralla se postró y puso esa petición en Dios. «Cuando pides con fe, las respuestas llegan», publicó en X.
En una reciente entrevista definió a Nasralla como «orden, disciplina y amor por Honduras».
***
Nasralla dice que, de no ser él, ningún otro precandidato del Partido Liberal podría ganar las elecciones generales en noviembre, y lanzó una profecía: dice que si él no gana, Honduras caerá en una hambruna. Por eso, según él, en sus propuestas la agricultura juega un papel importante.
Pero no hay que preocuparse, «Dios tiene sus tiempos» y Nasralla cree en eso. «En 2013, probablemente yo no estaba tan preparado cuando Juan Orlando Hernández decidió robarme las elecciones. En 2017, los comunistas probablemente hubieran acabado con mi vida. Entonces, Dios tiene sus tiempos, y yo creo que Dios ha decidido que este sea mi tiempo».