En su segunda edición, la Feria del Libro de San Pedro Sula reivindica la necesidad del libro y las editoriales hondureñas

Feria del Libro de San Pedro Sula 2022

Del 14 al 16 de Octubre se celebró la segunda edición de la Feria del Libro de San Pedro Sula, que reunió a 8 librerías, 58 autores y 16 editoriales en un espacio cultural que significa más que un ejercicio comercial al ofrecer al público talleres, conciertos, exposiciones de pintura y fotografía, y un acercamiento a los lectores con autores, editores y gestores culturales hondureños que se responsabilizan de sumar a más personas al universo de lectores del país.


Texto: Persy Cabrera
Fotografías: Amílcar Izaguirre

Giovanni Rodríguez, uno de los fundadores de la Feria del Libro de San Pedro Sula, definió en una entrevista para Contracorriente, esta actividad como «una necesidad para una ciudad como San Pedro Sula de un espacio de comunión entre autores, editores, librerías y lectores de todo el país». También dijo que, por el éxito del año pasado junto con la posibilidad de realizar esta segunda edición, espera que siga creciendo.

El escritor Javier Suazo, comentó que para la Editorial Casasola la Feria del Libro de San Pedro Sula es una oportunidad para las editoriales y autores independientes de exponer su catálogo literario y una vitrina que muestra la «gran variedad y cantidad de oferta que el ámbito editorial hondureño tiene para los lectores» y aseguró que el optimista panorama actual del libro en Honduras es porque «de ser un país que generalmente producía literatura costumbrista o de carácter realista-social, ha dado un giro, ha habido una mayor diversificación de los contenidos».

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Javier Suazo comparte que, tras 10 años de existencia, la Editorial Casasola continúa siendo un puente entre la literatura centroamericana clásica y la contemporánea. FotoCC/ Amílcar Izaguirre

Respecto al impacto económico de la feria para las editoriales, Giovanni Rodríguez destacó que es importante porque estima que tres días en la feria «les permite vender lo que venderían en un año en las librerías», a su vez, dijo, esto evita que la producción de libros se detenga. En ese sentido, Otoniel Guevara, poeta y periodista salvadoreño y también editor del Proyecto Editorial La Chifurnia, destacó que es un momento importante para el desarrollo económico de las editoriales, pero también para exponer lo que hacen y —más importante aún— un «momento para compartir».

«En La Chifurnia, de diez personas que se detienen a ver los libros, compran dos, pero a los diez les leemos poemas, cuentos, les contamos la historia de los libros. Eso es importante, porque lo que vemos es el apoyo a la lectura, a crear un universo de lectores…» comparte Guevara. Salvador Madrid, de Editorial Efímera y organizador del Festival Internacional de Los Confines, se unió a este pensamiento y comentó que las ferias de libros son «espacios donde no solamente hay un flujo de recursos económicos, de emprendedurismo cultural —que es bastante escaso en el país—, sino que también permiten una cercanía con los autores y con la cultura, con la generación del pensamiento intelectual y sensible del país».

Madrid enfatizó que este evento es uno al que se puede asistir con o sin dinero, y que su existencia sigue representando el desentendimiento estatal hacia la creación de espacios culturales: «En lo que existe la vida institucional y democrática en este país, el Estado nunca ha asumido la responsabilidad con el tema de cultura, pero las personas sí y eso dice mucho de nuestros grandes impulsos y utopías como sociedad civil», sentenció.

La Feria del Libro de San Pedro Sula brinda sustanciales oportunidades a las editoriales independientes en una «pequeña industria del libro» —como Salvador Madrid la considera en este momento—,oportunidades que no deben eclipsar ni esconder las necesidades y amenazas que estas editoriales y otras más enfrentan.

Feria del Libro de San Pedro Sula 2022
Salvador Madrid, de la Editorial Efímera, destacó el trabajo de la Asociación de Editoriales de Honduras que aglutina a más de veinte casas editoriales hasta la fecha y agrega que están «desarrollando eventos en diferentes lugares del país; asistimos, llevamos los libros e invitamos también a los autores para que tengan ese contacto con los ciudadanos». FotoCC/ Amílcar Izaguirre.

Desde la Editorial Casasola, Javier Suazo mencionó que la principal amenaza para ellos es la invisibilidad, una que «sufre no solo el trabajo editorial, sino en sí el trabajo de cada autor hondureño». Suazo argumentó que «vivimos bajo la sombra de una neocolonización en la que quienes tienen acceso a comprar un libro o tener afición por la literatura están demasiado atentos a lo que se produce fuera —sobre todo en editoriales norteamericanas o españolas— y pasan de largo en un soberano desconocimiento o interés por lo que se produce en Honduras», de acuerdo a Suazo, esto trae como consecuencia la población considere que en el país no se produce literatura o que no vale la pena la existente.

Por parte del Proyecto Editorial La Chifurnia, Otoniel Guevara pone en manos de las entidades gubernamentales el apoyo a las casas editoriales a través de leyes; y guarda esperanza en el enfoque del nuevo Gobierno de la presidenta Xiomara Castro: «Viendo el perfil de este Gobierno, que es Morazánico, es precisamente la oportunidad para promover la literatura centroamericana», agregó el poeta salvadoreño.

Hasta ahora, los espacios de cultura y contracultura, como la Feria del Libro o el Festival de los Confines, corren bajo la responsabilidad de ciudadanos que se sienten comprometidos con la divulgación cultural. Y el acercamiento al Estado «no es con las esperanzas de que nos ayuden o que nos salven, sino porque el discurso de cultura de este Gobierno es uno afín a lo que las editoriales independientes, a lo que los autores queremos», explicó Salvador Madrid. Seguidamente enlistó algunas necesidades, no solo de las editoriales, pero del pueblo hondureño: «Queremos que se desarrolle infraestructura cultural, que se fortalezca la Secretaría de Cultura, que se recupere la red de bibliotecas del país, que era extraordinaria y que los últimos años de narcogobierno la borraron, la eliminaron totalmente».

De acuerdo a Madrid, el actual Gobierno ha ejecutado en estos últimos seis meses más acciones positivas para la cultura en el país que en los doce años anteriores, pero también considera que aún hay cosas que se pueden mejorar en pro de las letras hondureñas. Para la Feria del Libro de San Pedro Sula, Salvador estima importante el apoyo que la Alcaldía Municipal proporcionó en esta segunda edición, pero recordó que se «necesita que sea vista por las universidades, esta feria se va a convertir en un espacio cultural centroamericano, aquí van a desfilar los autores de la región y tiene el nombre de la ciudad, eso es muy importante».

Feria del Libro de San Pedro Sula 2022
La Feria del Libro de San Pedro Sula contó con la exposición de fotografía «Mi cultura Afrohondureña» a cargo del Centro Cultural Sampedrano, también con talleres de dibujo y caricatura, impartidos por Javier Tinoko y Luis Barahona, respectivamente. FotoCC/ Amílcar Izaguirre

En su segunda edición, la Feria del Libro de San Pedro Sula se volvió a destacar como un espacio cultural que va más allá de vender, y que tiene como principal foco reunir al lector con los autores y editores que están creando los espacios de promoción de la literatura hondureña y centroamericana. En el transcurso de tres días, se celebraron los libros y también se escuchó la marimba, se dieron conversatorios, se presentaron más obras literarias e incluso se impartieron talleres de dibujo, caricatura y dramaturgia. Fue un espacio para el libro, sí, pero también para conocer a las personas que los hacen posibles y uno en el que nuevamente se demostró que hay cabida para cualquiera que quiera aportar desde su talento a promover este espacio para el fortalecimiento de la cultura hondureña y centroamericana.

Sobre

Persy Cabrera nació en Tegucigalpa en 1997. Es graduado de bachiller técnico en electricidad del Instituto Técnico Saúl Zelaya Jiménez y cursó media ingeniería eléctrica en la UNAH antes de pasarse a estudiar periodismo. Actualmente es practicante como periodista cultural en Contracorriente. Le gusta el cine, las series, el anime, el manga y los libros. Practica fútbol y es entusiasta del deporte en general.

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Nació en 1985 en el municipio de Trojes, El Paraíso. Es licenciado en Periodismo egresado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Ha trabajado 15 Años como reportero gráfico en distintos temas y medios escritos en Honduras.
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