La crisis hondureña se extiende a la UNAH

El pasado 24 de junio, una manifestación de estudiantes en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), terminó con el ingreso de miembros de la Policía Militar a las instalaciones de Ciudad Universitaria. Sonaron los disparos, los gritos, hubo enfrentamiento y heridos. Desde ese momento la incertidumbre reina en la universidad a nivel nacional ya que también en San Pedro Sula el Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) mantiene cerrado el campus y en Tegucigalpa el intento de reabrirlo fue fallido.

Ramón*, es uno de los estudiantes universitarios heridos por los militares que ingresaron al campus de Ciudad Universitaria la semana pasada, ahora ve pasar sus días entre el reposo, la resistencia al dolor y el lento proceso de curación que necesita su brazo herido por esquirlas de bala. Cuenta que aun siente cierto frío que le recorre el cuerpo, a pesar de eso, espera el momento en que pueda volverse a poner la capucha para seguir protestando.

«Cuando estaba con mis compañeros en el portón peatonal, nos percatamos que los militares estaban por ingresar a la U, entraron corriendo y disparando, nosotros creíamos que ellos iban a ingresar a las primeras gradas pero no, llegaron hasta el parqueo del Padre Trino y disparando», explica Ramón.

Policía militar dispara gas lacrimógeno contra estudiantes frente a portón de la UNAH, 24 de junio 2019. Foto: Jonatan Henriquez.

En total fueron siete los estudiantes heridos de bala ese día, quienes de inmediato fueron trasladados al Hospital Escuela Universitario (HEU), algunos solo tenían heridas superficiales de bala, pero hubo uno que recibió un disparo en su glúteo derecho.

El movimiento universitario no nace de la actual coyuntura del país, sin embargo, la profundización de la crisis hondureña desde la reelección de Juan Orlando Hernández en las elecciones de noviembre de 2017 ha provocado que cualquier demanda se convierta en un detonante que suele terminar en represión. Esta es la manera en la que Hernández envía un mensaje claro: él aún tiene el control, y nadie —ni siquiera la autonomía universitaria— lo pondrá en duda.

En la jornada de oración «Un clamor por Honduras», realizada en Casa Presidencial por la Confraternidad Evangélica, Juan Orlando Hernández dijo que hay reglas en Honduras y se preguntó: «¿Es la Universidad un Estado dentro de otro Estado? ¿Por qué puede ser que un pastor no le puede hablar de principios cristianos a la gente o inspirarlos en términos de principio de familia en la Universidad? ¿Por qué se niega eso?¿Por qué, si hay un delito en movimiento y se va persiguiendo a alguien, por qué es delito ingresar? Hay un grupo que se autodenomina el MEU, probablemente muchos de ellos ya no son estudiantes, se ha radicalizado de tal forma que cierran la Universidad y ponen de rodillas a 80.000 estudiantes, maestros, y cuando quieren salen de allí y hacen lo que quieren. Hoy, mañana y siempre, el país debe vivir bajo un orden», dijo refiriéndose a la denuncia de violación a la autonomía universitaria que en su gobierno se ha vuelto común.

Jóvenes responden a represión militar con fuego y piedras, 24 de junio 2019. Foto: Jonatan Henriquez.
MIembros de Policía MIlitar afectados en enfrentamiento con estudiantes en UNAH, 24 de junio 2019. Foto: Jonatan Henriquez.

Las demandas estudiantiles

Una de las demandas más significativas de los últimos años en la que los estudiantes universitarios han insistido, es el restablecimiento de las elecciones estudiantiles con su respectivo reglamento electoral, esto les garantizaría tener representación ante el Consejo Universitario, siendo este el encargado del funcionamiento técnico, docente y administrativo de la universidad.


El Rector Interino de la UNAH, Francisco Herrera aseguró en entrevista con Contracorriente, que él pretende que los estudiantes retornen al gobierno universitario, pero para esto se necesita tener la universidad abierta para que el último paso se pueda dar: poner fecha a las elecciones estudiantiles.

El proceso de lucha estudiantil ha tenido como consecuencia la judicialización de al menos unos 50 estudiantes universitarios, por eso una de las demandas vigentes es el cese de estos procesos y que los estudiantes sean reintegrados sin condiciones en su totalidad. Sus demandas actualmente también incluyen la liberación de los presos políticos postelectorales y las demandas de a Plataforma por la defensa de la salud y la educación.

«El día que yo le tenga miedo a los estudiantes, no voy a estar acá», asegura Francisco Herrera, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Foto: Martín Cálix.
Los estudiantes universitarios elaboraron un ataúd en alusión que tras los incidentes del lunes 24 de junio la autonomía universitaria ha muerto. Foto: Martín Cálix.

La frágil autonomía universitaria

La autonomía, en términos generales, es la independencia de la opinión y deseo de personas externas, teniendo poder y entidad territorial, rigiéndose por sus propias leyes. La Universidad ha sido atacada en su autonomía en los últimos años.

Los entes policiales con instrucciones del Ministerio Público ingresaron al campus en 2017, con orden de captura a estudiantes que mantenían la toma de uno de los edificios (Química y Farmacia) en apoyo a líderes estudiantiles que recibieron sentencia, declarándolos culpables de delitos cometidos en perjuicio de la UNAH.

El pasado lunes 24 de junio, los militares irrumpieron dicha autonomía junto a policías que acompañaban el ataque que no solo incluyó gas lacrimógeno, esta vez también con bala viva en contra de los estudiantes dentro del campus, poniendo en riesgo la integridad física de los jóvenes que a esa hora salían de clases y transitaban por la entrada principal.

Policía lanza piedra a manifestantes en UNAH, 24 de junio 2019. Foto: Jonatan Henriquez.

El Vicerrector de asuntos estudiantiles, Áyax Irías, dijo en entrevista con este medio que el Consejo Universitario está alarmado por las acciones de las fuerzas de seguridad del Estado en contra de los estudiantes.


En un comunicado, la Secretaría del Consejo Universitario de la UNAH manifestó que «miembros de órganos de seguridad del Estado ejecutaron acciones coercitivas dentro del campus universitario de manera abrupta y disparando contra la humanidad de los estudiantes universitarios».
En el tercer inciso mencionan que ratifican su voluntad de emprender medios alternos para la solución de conflictos siendo una vía el diálogo, y en el mismo comunicado exigen a las autoridades el esclarecimiento de este caso.

El miedo es ahora latente entre los estudiantes. Una estudiante de Pedagogía habló con nosotros desde el anonimato y expresó que siente miedo de que se vuelvan a suscitar estos hechos y que al salir de sus clases vuelva a ver el caos que pone en peligro su vida y la de sus compañeros.

Un representante del MEU, quien por seguridad decidió no brindar su nombre, reiteró que el miedo existe porque los estudiantes son víctimas de persecución, se les levanta perfil, su condición de líderes los hace estar en la mira de las autoridades.


En un comunicado, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) expresó su preocupación por el uso excesivo de gases lacrimógenos y de incidentes reportados de utilización de armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad en las recientes protestas.

Una estudiante universitaria se pintó las manos de rojo y escribió en ellas «PM asesinos» como símbolo de los estudiantes heridos por bala viva en la represión del 24 de junio en Ciudad Universitaria. Foto: Martín Cálix.
En Ciudad Universitaria siguen las tomas de edificios y asambleas estudiantiles, lo que ha obligado a algunos docentes a impartir clases fuera de los salones. Foto: Martín Cálix.

Piedras y ramas para obstaculizar el paso, llantas en llamas, jóvenes encapuchados, de un lado estudiantes del otro policías y militares, son los elementos que hacen que los predios universitarios se conviertan en un hervidero de demandas y represión.

«Estamos en la lucha por la salud y educación, por los presos políticos sin dejar de lado la problemática interna del campus como es la falta de espacios académicos para los y las estudiantes», comentó uno de los estudiantes con capucha que participó en la toma del bulevar Suyapa ese 24 de junio.

La doctora Ligia Ramos representante de la Plataforma por la Defensa de la Salud y la Educación, en su oficina del Colegio Médico Honduras, aseguró sentirse indignada por la violación de la autonomía y los estudiantes heridos, para Ramos esto es a causa del abuso de poder de Juan Orlando Hernández.

Hernández responde a los hechos del 24 de junio

En respuesta a los hechos en la UNAH, Juan Orlando Hernández dio su opinión en el programa Frente a Frente, manifestando que «el hecho está en investigación, pero aquí hay un tema sobre el uso proporcional de la fuerza, yo miré cómo las bombas molotov estallaban sobre las cabezas de los policías. Ningún militar fue herido con una bomba molotov en su cabeza, pero sí hubo lesionados y afectados por estos artefactos de fabricación casera, los militares heridos fueron trasladados al hospital militar.
Hernández aseguró que todos tienen derecho a la protesta, «pero cuando ya se transgrede su derecho, ya no se justifica y el Estado debe garantizar la seguridad».

En sus declaraciones, Hernández dijo que los policías que cubren las protestas en la universidad andan desarmados, su única arma es el escudo y aseguró que «no andan armas letales».

En su comunicado, la Fuerza de Seguridad Interinstitucional (FUSINA) declaró «los encapuchados al percatarse de la presencia policial en las afueras de la UNAH, atacaron con bombas molotov modificadas para hacerlas más letales (ya han causado la muerte de un miembro de la fuerza del orden), cañones masaya, piedras, palos y otros objetos, que ponían en peligro la integridad física y la vida de los uniformados, miembros de la comunidad universitaria y los transeúntes, por tal motivo se procedió a hacer uso proporcional de la fuerza como método persuasivo y para repeler el ataque».

Manifestante durante tiroteo suscitado en Ciudad Universitaria en el que militares dispararon contra estudiantes. Policía militar ingresa a campus Ciudad Universitaria en Tegucigalpa, 24 de junio 2019. Foto: Jonatan Henriquez.

La Universidad Nacional Autónoma de Honduras interpuso denuncia ante el Ministerio Público pidiendo que ejerzan acciones pertinentes para que se investiguen y se esclarezcan los hechos.


Ramón tiene una esquirla de bala en su brazo derecho que espera pueda ser removida pronto, ahora ha quedado a la espera que el médico le diga cuándo le harán la extracción, dentro de una semana sabrá qué paso sigue en su lento proceso de recuperación. Esto sucede mientras el MEU asegura que analizará cómo tener mejores condiciones de seguridad para los estudiantes.

El rector, Francisco Herrera convocó a clases para este lunes, pero fueron interrumpidas como semanas anteriores por parte de estudiantes, que se tomaron diferentes edificios para realizar asambleas y de esta forma tomar decisiones, quizá continuar con las tomas internas de edificios.

Para Herrera, esto es auto lesión, los estudiantes encapuchados no deben impedir que los estudiantes reciban sus clases cortándoles el paso a los edificios pero también dijo que los estudiantes tienen todo el derecho de manifestarse en las afueras del campus. “Que los problemas externos al campus no perjudiquen lo interno de la universidad”, concluyó.

En busca de una solución, Herrera llamó a una reunión, con el Vicerrector de Asuntos Estudiantiles, Áyax Irías y representantes estudiantiles para lograr llegar a un consenso proponiendo mesas de diálogo y evitar que continúen las tomas para que el presente periodo académico se normalice.

Se pretende según la máxima autoridad de la UNAH que en los próximos días se aplique la consulta estudiantil, y que estos en una sola pregunta respondan si se mantiene la universidad abierta o no.

El Grupo Gestor de la Coalición de la Comunidad Universitaria, mediante conferencia de prensa presentó un comunicado en el que comparan la situación de la UNAH con la crisis que vive el país, de igual forma denuncian que Juan Orlando Hernández autorizó disparar indiscriminadamente dentro del campus, atentando contra la vida de estudiantes y comunidad universitaria. Este grupo, conformado por docentes, estudiantes y personal administrativo que labora en el campus, se creó para la defensa de la comunidad universitaria, siendo un espacio para construir y desarrollar soluciones a problemas de la UNAH.

Mientras las autoridades universitarias esperan una pronta respuesta a la demanda interpuesta en el Ministerio Público, todo ha quedado en suspenso, el retorno y normalización de las clases, Ramón, los demás estudiantes heridos, el país entero quizá.

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