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La expulsión “cool” de los pobres del centro de Tegucigalpa

Texto: Fernando Silva

Fotografías: Martín Cálix

El Centro histórico de Tegucigalpa es el lugar donde transita la bella nostalgia de la capital hondureña. Sin embargo, ahora en pro de la revitalización urbana del Centro Histórico, se está gestando la expulsión de las clases populares que desde hace muchos años ocuparon el Centro, sustituyéndoles con comercios y condominios de precios inalcanzables para los habitantes de la zona más transitada de la ciudad con dragones, como la llamaría el poeta Pompeyo del Valle.

El Centro además de estar colmado por locales con venta de ropa usada y vendedores ambulantes que ofrecen todo tipo de ungüentos medicinales, es el epicentro de la cultura en la capital, al estar rodeado por museos, cafeterías históricas, teatros y galerías. Sin embargo, estas casas de cultura serán el instrumento que empresarios utilizan para sacar a los transeúntes y habitantes que le dan color a esta zona y atraer a jóvenes millenials que tengan la capacidad económica suficiente para sostener sus negocios.

Nexos con el poder

El arquitecto del proyecto “Vuelve al centro” fue Fernando Castillo Callejas, quien es pieza clave para entender la conexión entre el mismo y las empresas que están invirtiendo en el centro histórico de Tegucigalpa. Castillo es socio de Condominios La Ronda y también es el Gerente General de Raíz Capital, la empresa que tiene como campaña “Vuelve al Centro” y que además se encarga de la renovación del edificio Quinchón León como proyecto piloto.

Según el sitio oficial de Raíz Capital, esta empresa espera «renovar gradualmente las propiedades y reactivar las áreas circundantes» además pretenden convertir Tegucigalpa «en un centro de renovación del espíritu empresarial, centrado en la inclusión social, el desarrollo cultural y el empoderamiento económico de los trabajadores humildes».

El alquiler mensual de los apartamentos de la torre de condominios va desde los 8 mil lempiras (333 dólares) hasta los 16 mil lempiras (750 dólares). En Honduras el salario mínimo promedio es de 8,910 lempiras (371 dólares) y la Canasta Básica Alimenticia llega a los 8,326 lempiras (352 dólares). En este país de precariedades, 4 de cada 10 habitantes sobreviven con menos de 2 dólares diarios, según datos del Foro Social de la Deuda Externa en Honduras (FOSDEH).

Avenida Miguel de Cervantes, que conecta hacia a la Plaza Central de Tegucigalpa. Foto: Martín Cálix

El lema de Condominios la Ronda es el de «Un estilo de vida original en el centro de Tegucigalpa» pero parece ser que a la mayoría de la población y a los «trabajadores humildes» no les alcanza para comprar originalidad.

Nando Castillo, el arquitecto que parece ser el que de forma visible comanda estos proyectos, es respaldado de tal forma que, según Verónica Romero de la organización cultural Mujeres en las Artes (MUA), «solo levanta el teléfono y mueve cielo, mar y tierra». Este alcance e influencia es gracias al respaldo que le brindan diversas familias que ejercen el control político y económico sobre Tegucigalpa.

Castillo, en 2013 se casó con la hija del ex presidente nacionalista Ricardo Maduro, Lorena Maduro. Este evento contó con la presencia de personajes de la alta aristocracia hondureña, como Ricardo Álvarez, ex alcalde de Tegucigalpa quien ha sido investigado por actos de corrupción en la construcción del Trans 450; y Rafael Callejas, ex presidente de la República y extraditado en 2015 por corrupción en el caso del FIFA GATE.

Condominios La Ronda está ubicado en el antiguo edificio del Hotel La Ronda. Foto: Martín Cálix

Castillo al ser el encargado del proyecto de Condominios en el Barrio La Ronda, también ha trabajado directamente con el Grupo Midence Soto Pierrefeu a quienes pertenece este renovado edificio desde hace muchos años y que además aparecen como dueños de Inmobiliaria La Ronda.

Este grupo se divide en sectores, entre los que se destaca el área inmobiliaria, orientada «al segmento medio-alto y alto de la sociedad» y el cual es dirigido por Thierry de Pierrefeu Midence quien fue Ministro de Turismo en la Administración del ex presidente Ricardo Maduro.

La familia Midence Soto ha sido según Gloria Lara, presidenta de la Comisión Ciudadana del Centro Histórico (CCCH), la dueña de la mayor parte de los edificios del Centro de Tegucigalpa, incluyendo el antiguo Hotel La Ronda que había caído en un serio descuido hasta que ellos mismos comenzaron esta revitalización.

Dos mujeres caminan en el Centro Histórico de Tegucigalpa. Foto: Martín Cálix.

La mentira tras Vuelve al Centro

«Una generación de jóvenes y personas abandonaron el centro» explica María Teresa Agurcia, editora operacional de este proyecto, en un discurso que parece tener aprendido de memoria. La entrevista es en Casa Quinchón, un lugar en el que se respira un ambiente muy diferente a todo lo que rodea al centro. Este es un edificio lleno de oficinas con sillones que parecen más obras post modernistas que lugares para sentarse, y para tratar de emular el contacto con la naturaleza hay grama artificial por todos lados.

Los organizadores de Vuelve al Centro definen esta iniciativa como un movimiento cultural que invita a los hondureños a regresar al centro de Tegucigalpa con la idea de crear una plataforma para dar a conocer el centro ya que «no se puede valorar lo que no se conoce».

Actualmente si alguien piensa en cultura en El Centro, se piensa en esta iniciativa y no en las casas culturales que por muchos años han trabajado estas temáticas y que, aparentemente, están incomodas con la invisibilización de sus acciones.

«Vuelve al Centro es una campaña empresarial que se disfraza de iniciativa cultural, es la campaña de una empresa que se llama Raíz Capital en la que se ha generado la idea errónea de que toda la actividad cultural de esta zona es generada por ellos, además de que se están aprovechando del trabajo previo de los centros» dice Verónica Romero del MUA.

Verónica Romero de MUA.

Desde 1995 una de las casas de cultura preocupadas por la revitalización de espacios públicos en el centro de Tegucigalpa es la del MUA y que, según Verónica, últimamente ha procurado mantenerse alejada de Vuelve al Centro.

Al caminar por La Plazuela, uno de los sectores del Centro Histórico más olvidados por los empresarios que actualmente están invirtiendo en esta zona, nos encontramos con una  casa que se diferencia notablemente de las otras por sus portones pintados con grafiti. Son las oficinas de MUA donde Verónica se encarga de la comunicación.

«Hace dos años nos invitaron al primer Festival de Verano y nos pareció una idea genial saber que se iban a tomar las calles» menciona Verónica mientras recuerda el tiempo en que las Recreo Vías invadían las avenidas del centro con actividades recreativas y culturales. Estas Recreo vías eran un programa del gobierno de Juan Orlando Hernández, a diferencia de los Festivales que ahora se realizan desde una bandera creada por la inversión privada y que ahora, según esta representante del MUA, «son actividades más de entretenimiento  y no artísticas».

Y es que este movimiento, al ser financiado e impulsado por un ente privado actúa también como una alianza público-privada al recibir el apoyo total de la Alcaldía Municipal del Distrito Central. Esta municipalidad liderada por el nacionalista Nasry Asfura Zablah, tiene entre sus planes estratégicos anuales el apoyo logístico y humano a las actividades que organiza Raíz Capital: el Festival de Verano y el Festival de Invierno.

Muchos graffitis de la ciudad han sido borrados por una ordenanza municipal que desde hace algunos años censura el arte callejero, algunos aún pueden verse en algunas calles del Centro Histórico. Foto: Martín Cálix

Raíz Capital en su sitio web oficial afirma como reto el «establecer una creativa en Latinoamérica», además apuntan a «una iniciativa que crece siguiendo un modelo sostenible que genera ingresos y pretende mantener y operar bajo nuestro mando  por al menos 15 años». Agurcia del Vuelve al Centro afirma que piensan quedarse por mucho más tiempo, ya que el objetivo no es «renovar un edificio, subirle el precio e irnos, queremos mantenernos aquí».

En relación al apoyo que recibe Vuelve al Centro y el que recibían los Centros Culturales, Verónica del MUA explica que «obviamente se nota la diferencia porque ahora las autoridades se preocupan por poner baños y limpiar, mientras que antes sólo daban los permisos sin cobrar. Las facilidades otorgadas y la falta de recursos han hecho que verdaderas iniciativas culturales pierden su autonomía y se acoplen a estos festivales».

Para algunos representantes de centros culturales las razones para el cambio de actitud en las autoridades son claras: tienen que quedar bien y además son los mismos que están en la alcaldía.

«Se han desplegado diversas gerencias para la realización de estos festivales y así suplir la necesidad de los empresarios que han invertido en la revitalización de edificios abandonados en el centro histórico» explica Anny Zacapa de la Gerencia de Turismo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central. Además, afirma que «uno de los grupos de empresarios más fuertes es Raíz Capital».

En una tarde soleada de fin de semana mientras se desarrolla el Festival de Verano 2018, Zacapa, quien representa a la alcaldía en este evento, cuenta que estos empresarios se acercaron al Alcalde pidiéndole opciones ya que sus inversiones no estaban teniendo resultados y no podían pagar los impuestos. Surgiendo como solución el apoyo a estas actividades culturales, en las que la alcaldía convierte el trabajo de los centros culturales en un medio para generar ventas para el beneficio de un grupo de empresarios.

Un malabarista frente a la Iglesia Los Dolores. Foto: Martín Cálix

«Ellos insisten en que es una iniciativa cultural pero nos lo propusieron como campaña» dice Verónica, quien además afirma que si no fuera comercial no estarían las televisoras metidas. Y es que cada vez que los representantes de Vuelve al Centro tienen un espacio en los medios no dudan en remarcar lo que realmente les importa: sus negocios. Para el último Festival de Verano desarrollaron un programa especial en uno de los escenarios televisivos de debate más famoso de la televisión nacional y que, además, es muy costoso. Cantaron una canción tradicional de Tegucigalpa, comieron unos sándwiches y hablaron de los locales que próximamente estarán disponibles para su alquiler, y que ya les han producido ganancias.

En 2017, por ejemplo, Raíz Capital alquiló a la Secretaría de Finanzas un área de 203 metros cuadrados para las oficinas de una de sus dependencias. El valor de ese alquiler fue de más de 280 mil lempiras (12 mil dólares) por todo el año de arrendamiento. Sin embargo, el contrato está firmado desde el 22 de junio de ese mismo año.

Según María Teresa, el Centro se volvió un lugar únicamente de tránsito desde finales de los años 80’s debido a la «expansión natural de la ciudad», su objetivo es volver a poblar el centro y hacerlo un lugar para vivir y trabajar.

Un vendedor de periódicos en el Paseo Liquidámbar de Tegucigalpa. Foto: Martín Cálix.

Don José piensa diferente, la experiencia de vender periódicos y libros desde hace 35 años en una esquina del parque central le da mayor validez a sus afirmaciones. Según Don José «no se pueden contar» la cantidad de personas que transitan el centro desde las 5 de la mañana hasta las 9 de la noche.

Don José tiene 59 años y a paso lento se dedica a atender a los pocos compradores de periódicos que llegan a su puesto ubicado en una esquina del Parque Central donde hay dos terminales de taxis colectivos con hombres y mujeres que saltan constantemente desde los automóviles hacia sus trabajos y en la que las prostitutas se sientan a cerrar sus negocios.

«Me ofrecieron trabajo (la alcaldía) de andar quitando las ventas ambulantes por 3 mil pesos», cuenta este hombre que en 1985 vendía mil periódicos al día y ahora se conforma con cincuenta para poder recaudar, entre los diarios y los libros usados que vende, 5 mil lempiras mensuales. Muchas de las personas que le compran y le ayudan a sobrevivir, son los eternos transeúntes del Parque Central: los jubilados y desempleados cansados que se sientan a platicar por horas en unas frías bancas de cemento que recientemente fueron colocadas por la alcaldía.

Para el vendedor más antiguo de periódicos de este parque, el centro nunca ha quedado vacío. Esto a pesar de la inseguridad que se vive en esa zona. Y es que, según este padre de 10 hijos, el alcalde no se preocupa por la inseguridad y sólo se dedica a construir puentes. «¿Para qué quiero puentes yo?» se pregunta. Cuando se le pregunta si los empresarios ayudan, responde que «no ayudan en nada» mientras un amigo suyo se ríe irónicamente de fondo.

Fachada del Teatro Nacional Manuel Bonilla ubicado en Barrio Abajo del Centro Histórico de Tegucigalpa. Foto: Martín Cálix

Un poder económico legendario

«Las leyendas dicen que los Midence Soto estaban pautados con el diablo» cuenta Gloria Lara, presidenta de la Comisión Ciudadana del Centro Histórico (CCCH)  intentado explicar la razón del porqué esta familia ha sido tan poderosa en la ciudad y ahora tiene en sus manos el centro de Tegucigalpa para su propia lógica de desarrollo inmobiliario.

Gloria Lara, además es doctora en antropología cultural y docente en la Universidad Pedagógica Francisco Morazán (UPNFM), detrás de un escritorio en su oficina afirma que en la conservación de los edificios históricos del centro se han encontrado con una ventaja: ahora es “chic” conservar lo nostálgico. Sin embargo, también es crítica de Vuelve al Centro, y asegura que «se han opacado otras iniciativas culturales».

«Ha hecho creer a todos que Vuelve al Centro está haciendo todo» afirma Lara al referirse a la campaña que han emprendido estos empresarios, pero asegura que «no están interesados por la cultura, están interesados porque su negocio funcione. Por ejemplo, el Teatro Nacional está funcionando por autogestión, no es que ellos han ayudado a alguien».

Según el sitio web de Grupo Midence Soto Pierrefeu cuenta con el mayor banco de tierra por desarrollarse en la ciudad capital, que incluye 8 proyectos inmobiliarios en Tegucigalpa. En ese sentido Inmobiliaria La Ronda, que administra los condominios ubicados en El Centro, está expandiendo su espacio y ya ha pretendido comprar en los alrededores de este edificio algunas propiedades de las familias de ingresos bajos y negocios al borde del olvido absoluto.

Durante los trabajos de restauración, un hombre pinta la fachada del edificio donde operó la icónica radio HRN entre los años 1942 y 1952. Foto: Martín Cálix.

«Eran 10 millones, y esos ni pidieron rebaja» cuenta doña Luisa, una anciana que con la ayuda de un bastón se encarga de administrar un pequeño centro comercial ubicado a pocos metros de Condominios La Ronda. Los 10 millones a los que se refiere eran los que los dueños de estos apartamentos estaban dispuestos a pagar para comprar el Centro Comercial La Ronda que desde hace muchos años perdió su esplendor, sin embargo, la intención de estos empresarios era comprar los locales que también quedaban contiguo a este minúsculo centro comercial para hacer un pasadizo. Intenciones que al final no se concretaron.

«Están comprando todo por acá, ya sean casas o locales. Lo quieren todo», asegura.

En Condominios La Ronda un local de 42 metros cuadrados tiene una cuota de alquiler de 15 mil lempiras. Mientras tanto, 6 mil lempiras cuesta el alquiler de un pequeño local de 50 metros cuadrados en el olvidado Centro Comercial La Ronda. En el momento en que los condominios compren estos locales, los precios se elevarán.

Según Gloria Lara, otro aspecto es que debido a que la ley no permite modificar la estructura de los edificios «inventariados» o de valor histórico en el Centro de Tegucigalpa, la estrategia de los empresarios e inversionistas dueños de casas, ha sido dejar que se deterioren hasta su caída. Ese es el caso de un antiguo edificio ubicado a la par del Parque Valle frente al Museo Militar. Este edificio de valor histórico perteneciente a los Midence Soto, albergaba la Embajada de los Estados Unidos en Honduras y se quedó en el olvido hasta su caída. Ahora es un estacionamiento frente a dos pequeños centros comerciales del que sacan provecho económico con su alquiler.

El grupo Midence Soto Pierrefeu con la bendición complaciente de la Alcaldía del Distrito Central seguirá expandiendo sus dominios y Raíz Capital, según su página web, piensa seguir estos pasos y «convertir Teguz en un centro de renovación del espíritu empresarial».

Paseo Liquidámbar del Centro Histórico de Tegucigalpa. Foto: Martín Cálix

Época de Renacimiento

«Cuando uno entra allí parece que es otro lugar, no parece el centro» afirma René Vallejo, Gerente del Centro Histórico, hablando de Casa Quinchón y quien conoce mejor que nadie la realidad del abandono en el que afuera de esas paredes las autoridades han dejado al corazón de Tegucigalpa.

En los próximos días Raíz Capital, a cargo de Nando Castillo, inaugurará las instalaciones de Casa Quinchón, un edificio construido originalmente hace más de 100 años. Este espacio tendrá como atractivo principal un espacio de coworking para jóvenes emprendedores y según su sitio web será también la «inauguración del Renacimiento de Tegucigalpa», quizá eso significa que ahora será una ciudad más selectiva, quizá más hipster.

Y es que los sintetizadores de música electrónica en el Festival de Verano que se desarrolló el pasado abril, parecían anunciar un peligro inminente: el de la gentrificación.

La gentrificación o aburguesamiento es un concepto arquitectónico en el que se genera la transformación de un espacio para el aumento del precio de las propiedades y los servicios, además de la expulsión de los habitantes originales de la zona para colocar a otros de clase media o alta. Este proceso ya se dio en ciudades como Manhattan en Estados Unidos y Barcelona en España.

Gloria Lara apunta que el peligro de la expulsión de las clases pobres del centro de Tegucigalpa es inminente si este proceso de renovación de edificios y apertura de espacios no se lleva con cuidado.

Para que estos negocios funcionen se necesita que la realidad de peligro, suciedad y pobreza de estas calles desaparezca, de esta manera los jóvenes de una condición económica alta podrán acercarse sin temor y comprar un apartamento. Sin embargo, esto también aumentará los precios de todos los comercios y alquileres de locales en esa zona, obligando a los transeúntes de siempre a poblar otros lugares.

Los poetas de Verleine durante su presentación en el festival «Mujeres: Nuevas historias, 2017» en el Museo para la Identidad Nacional, producido por 2M. Foto: Martín Cálix.

Expulsión inminente

«Ya comenzó el desplazamiento» afirma Verónica de MUA, y es respaldada por Cristian, un artista callejero, que en el día del Festival de Verano realizaba retratos en la esquina del Correo Nacional «en ese evento a los que no somos blancos y altos no nos toman en cuenta y más bien tenemos que ver cómo hacemos con los policías municipales para que no nos quiten de aquí.»

En el Festival de Verano realizado en abril muchas de las personas que asistieron nunca habían puesto un pie en El Centro pues la fama de suciedad y peligro ha aislado a los hijos e hijas de las familias de mucho dinero en la ciudad. Una de ellas es Eva Amador quien entre el bullicio de la música electrónica cuenta que «se sienten las buenas vibras y todo ha estado nice»; además, relata que ese día todo ha estado tranquilo y seguro porque normalmente cuando ella y sus amigas piensan en ir al centro llevan un cabezón (celular viejo) y no el Iphone.

Esta zona de la ciudad en 2015 era uno de los barrios más peligrosos de la ciudad con 22 asesinatos en ese año, según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (O.V UNAH). La situación no ha cambiado mucho.

En esa misma calle donde Eva disfruta de un centro diferente al que a diario se vive, los días de semana hay niños y niñas que inhalan pegamento como si al hacerlo inhalaran la ciudad y expulsaran dragones. También se puede ver a algunos artistas que se atreven a permanecer a pesar del peligro. El principal riesgo es la misma policía que golpeó a Cristian hace algunas semanas por vender los adornos que elabora con aluminio. Policía Municipal que es atendida con grandes recursos municipales para ser los verdugos de una población que sólo quiere sobrevivir y se enfrenta a sus constantes desalojos.

En el otro centro, lejos de las luces, los conciertos y los espacios de coworking; mataron al dueño de una llantera de una zona cercana al centro. Solo había llegado hasta allí buscando verduras para su comida. La gente se acercó para ver qué había pasado, lo de siempre. De este lado del centro entre dos tiendas de ropa usada no hay policías municipales y nunca se realizan actividades culturales. Del lado opuesto, el edificio del antiguo cine Klamer recientemente ha sido vendido y existe la gran posibilidad de que se convierta en otra tienda de ropa usada.

Café Paradiso, fundado por los escritores Rigoberto Paredes y Anarella Velez, ha sido durante años un espacio abierto para los artistas de la ciudad, espacios que se han visto reducidos en los últimos años, a pesar de ello, «Paradiso» se resiste a desaparecer. Foto: Martín Cálix.

17 junio, 2018
Un mundial entre sombras
22 junio, 2018
La militancia del documental
Escrito por:

Soy periodista que cuenta historias en un mar de fueguitos. Amante del cine y coleccionista de aventuras sacadas de libros.

Comentarios

  • Rolando Mendoza
    REPLY

    Excelente artículo, me parece increíble cómo los grupos de poder cada vez no se conforman con mantener este país dentro de la miseria, sino que desean exprimir hasta la última gota de vida de lo que una vez fue un epicentro cultural, muestra viva de la memoria histórica de Tegucigalpa.

    20 junio, 2018
  • Dina Padilla
    REPLY

    Que buena historia, narrada de una forma que te acerca a la realidad, para donde se irán los pobres que siempre son desplazados si nunca las autoridades se han preocupado por mejorar las condiciones de sus pequeños negocios, ni del joven que dá muestras de arte en esas calles estrechas de centro

    21 junio, 2018
  • Marisela Bustillo
    REPLY

    Estimado Fernando me gusta su redacción, y la investigación realizada.
    Sin embargo, creo que está inversión favorece el empleo. He visitado el Duncan Mayan únicamente por la promoción de Vuelve al Centro. Ahí esperé una hora para comer porque estaba súper lleno. Las cocineras y meseras ganaron propinas. En los museos y galerías de compra producto nacional. En los cafés se consumen postres elaborados probablemente por mujeres microempresarias.
    Además les damos unos lempiras a las estatuas vivientes y caricaturistas.
    Si los empresarios no invirtieran esos edificios estarían en el piso por la alcaldía no hace mucho..solo puentes!
    Siga escribiendo el pensamiento crítico es necesario ejercicio mental para la sociedad.

    25 junio, 2018
  • ANA HASEMANN LARA
    REPLY

    El autor del artículo “La Expulsión ‘cool’ de los pobres de Tegucigalpa”, Fernando Silva, lejos de ejercer el periodismo y seguir una ética profesional en sus actividades “investigativas”, ha evidenciado en su escrito graves faltas de: 1)desinformación por la ausencia de verdadera corroboracion de hechos, 2) y la decontextualizacion de comentarios y tergiversación de la entrevista realizada a la antropologa Gloria Lara – quien, aclaro es mi madre y mi colega. La falta de seriedad y honestidad de parte de Fernando Silva, quizás ante su propia impotencia de no poder realmente realizar digno periodismo, lo ha llevado a contar una historia atractiva y provocativa, pero una historia nada más. Por ello, es dificil confiar en y aceptar una crítica potencialmente interesante, digna de reflexión y quizás acertada sobre los procesos actuales de aburguesmiento y privatización del Centro Histórico del Distrito Central. Le sugiero a Fernando Silva que sea más acucioso si va a realizar “noticias”, más bien OpEds, de este tipo; y que rectifique publicamente las numerosas inexactitudes intencionales que ha incluido en su artículo, “La Expulsión ‘cool’ de los pobres de Tegucigalpa”. Y, espero que este sitio en el que ha sido publicado, Contra-Corrientes reconsidere su patrocinio/respaldo del poco meritorio periodismo de Fernando Silva en su plataforma web. – – ANA E. HASEMANN LARA

    4 julio, 2018
  • ANA HASEMANN LARA
    REPLY

    DECLARO Y ACLARO:

    El autor del artículo “La Expulsión ‘cool’ de los pobres de Tegucigalpa”, Fernando Silva, lejos de ejercer el periodismo y seguir una ética profesional en sus actividades “investigativas”, ha evidenciado en su escrito graves faltas:

    1) la desinformación y no resguardar la confidencialidad,
    2) la ausencia de verdadera corroboracion de hechos,
    3) la decontextualizacion de comentarios,
    4) en particular, la tergiversación de las entrevistas realizadas a Gloria Lara – quien, aclaro, es mi madre y mi colega, y a Verónica Romero -amiga mía.

    La falta de seriedad y honestidad de parte de Fernando Silva, quizás ante su propia impotencia de no poder realmente realizar digno periodismo, lo ha llevado a contar una historia provocativa, pero una historia nada más.

    Por ello, es dificil confiar en la veracidad del articulo, ni se puede seriamente considerar su crítica potencialmente interesante, digna de reflexión y quizás acertada sobre los procesos actuales de aburguesmiento del Centro Histórico del Distrito Central.

    Le sugiero a Fernando Silva que sea más acucioso y correcto si va a realizar “noticias”, más bien OpEds, de este tipo; y le solicito que rectifique publicamente las numerosas inexactitudes intencionales que ha incluido en su artículo, “La Expulsión ‘cool’ de los pobres de Tegucigalpa”.

    Espero que este sitio en el que ha sido publicado, Contra-Corrientes (https://contracorriente.red), también realice un mejor filtro de calidad y contenidos en futuras publicaciones; y que reconsidere su patrocinio/respaldo del poco meritorio periodismo de Fernando Silva en su plataforma web.

    ATENTAMENTE, ANA E. HASEMANN LARA

    4 julio, 2018
    • gabriel vallecillo
      REPLY

      de acuerdo

      14 julio, 2018
  • Wilmer
    REPLY

    Creo que este artículo trata de sacar conclusiones demasiado apresuradas para un tema tan complejo como la gentrificación, sin embargo nos brinda algunos datos (que tienen que ver con las élitas corruptas de Tegucigalpa) que dejan mucho en que pensar.

    13 julio, 2018
  • gabriel vallecillo
    REPLY

    Ay no, pobre muchacho, este texto es un non plus ultra de el complejo de inferioridad y el resentimiento social. Necesita madurar.

    14 julio, 2018
  • Ricardo B
    REPLY

    Esta mentalidad retrograda es la que nos hunde como pais. Creo que no tenes concepto como funciona el comercio, y que para TODO se necesita dinero. Es facil decir que el gobierno es el culpable de no impulsar negocios tradicionales, pero eso no es decision del gobierno. Los negocios prosperan por merito propio, si seguis vendiendo lo mismo por 49 años y alguien nuevo lo hace mejor, mereces ser desplazado, asi funciona el capitalismo.

    El fin de traer nuevas competencias “millenials” es el mejoramiento de competencias ya que fomentan mejora continua.

    14 julio, 2018
  • Gustavo Banegas
    REPLY

    Desorden, estructura romántica, “entrevistas” descontextualizadas, suposiciones conspirativas. Sentí que leía una columna de chismes.

    15 julio, 2018

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