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Más que tacos

Desde que era pequeño siempre supe que quería inmiscuirme en el mundo de los restaurantes y hotelería ¡Claro! la cocina me sedujo desde los trece años, ¿cómo no iba caer en el pecado de chuparme los dedos y lamer el plato como que fuera mi primer beso?

Siempre me apasionaron los sabores fuertes, atractivos, con presencia, comida italiana, hindú y mexicana y allí quiero llegar. La comida mexicana que en los últimos años ha crecido en popularidad, lastimosamente poco conocemos de ella a pesar de estar tan cerca. Nos dicen México y nos salta a la mente: ¡tacos!

Pues hoy platicaremos de un lugar que es una seducción al paladar: “Donde Ofelia”, en San Pedro Sula, zona norte de Honduras.

Es una cafetería estilo fonda mexicana, que desde la decoración y por supuesto la comida, es una total travesura culinaria. Les cuento que iba un poquito con recelo porque me lo había recomendado una amiga y la única referencia que me dio fue que es barato, según ella.

Llegamos para cenar a las siete y algo de la noche, desde que entramos me impactó. Se sentía el ambiente mexicano en el aire, sombreros charros y los colores  rojo, verde y blanco por todos lados, me sentí por un momento en una película de Pedro Infante.

El ambiente exterior con música de Alejandro Fernández, se veía una alegría en la gente o ¿será por el tequila? El muy concurrido lugar se llenaba de a poco. Al ofrecernos el menú mis ojos se dispararon.

Más que tacos, era el Kamasutra gastronómico, una variedad de platos que solo me pasé la lengua por los labios y comencé a leer, sopas, guisos, enchiladas, tacos flauta, tortas, pollo en mole, bebidas naturales y por supuesto cervezas nacionales e importadas.

Los precios son relativos, se acoplan de acuerdo a la opción de platillo, pero te aseguro que no quedas mal.

Me dejé caer en la tentación de unas enchiladas en mole, creo que morí y resucité tres veces ¡qué mole! si fuera persona me caso con ella, estaba exquisito, lastimosamente me pusieron muy poco, cuando me llevaron la cerveza (Claro cerveza, ¿con que más comerías comida mexicana?) le consulté al mesero ¿Por qué tan poco? y me dijo que normalmente a los hondureños en general no nos gusta ese sabor, con esta respuesta lo que me queda es decirte que te atrevas más, ábrete a sabores nuevos.

Esta picardía de enchiladas en mole, se come despacito pero apasionado y con ganas, está compuesta de tres tortillas rellenas de pollo o carne, bañadas de mole y acompañadas de unos cuantos totopos (nachos), queso desmoronado y crema de leche (el mole es una salsa a base de chocolate).

Pero esto no se iba a quedar así, pues si ya me habían “almariado” como dice mi abuelo, con las enchiladas en mole, tenía que meterle diente al plato vecino unas enchiladas guerrerenses, estaban sabrosas, pero cuando las vi, pensé que eran más atrevidas, porque a la vista saltan en picardía pero las probé y “so, so” me faltó intensidad, me dejó con ganas. Tres tortillas rellenas, ahogadas en un caldito, con “chimol” crema, queso y su majestad el aguacate.

La comida de Donde Ofelia es para encontrarse con la cultura mexicana, mas allá de los tacos y su equipo de fútbol, es amplia y amena al paladar, algunos platos tocan la gloria y con otros me faltó el popular picante, que creí haber encontrado o puede ser que me faltó otro plato.

El servicio de meseros fue oportuno, pero no estaría nada mal un poco de formación en este campo, de lo que se le ofrece al cliente, claro la simpatía está y no lo niego, pero cuando estás haciendo una propuesta, la gente llega en blanco y espera que los meseros sugieran cosas ¿Qué pica o qué no?, según entiendo este lugar es un negocio familiar y se distingue por eso: por el sabor y sazón que dejó impreso su fundadora.

Pasémosle esa pasión a la gente que trabaja en los restaurantes, para que se llenen y la transmitan al cliente, toda la emoción con la que inició todo, porque se nota que lo manejan con orgullo, además me encanta que este tipo de negocios se vuelvan famosos por su sabor.

Hay que prestarle atención a detalles que se pasan por alto pero son de mucha importancia, todo lo que está a la vista del cliente, donde quedan los baños y su higiene con su respectiva supervisión.

¿Lo recomiendo? Sí, aunque me quedo con las ganas de regresar y probar ese “power” mexicano. Disfrutemos la comida y recuerda que, comer no es lo mismo que degustar.

 

Chefcito Contributor
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Comentarios

  • Sofia
    REPLY

    Iremos donde la Ofe! Buena descripción, llena de sentir e imaginar.

    17 agosto, 2017

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