Políticos hondureños, pareja presidencial nicaragüense y hasta «Bad Bunny» figuran entre los monigotes del año viejo

monigotes

Fotografía y texto: Amílcar Izaguirre

Monigotes con las figuras del expresidente Manuel Zelaya y Juan Orlando Hernández destacaron cada fin de año durante la última década en la tapicería de Adolfo Sarmiento Castejón. Sin embargo, este año se han sumado las figuras del cantante puertorriqueño «Bad Bunny», la presidenta Xiomara Castro, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo y Santiago Zúniga, un personaje hondureño que se autodenomina «apóstol», conocido en las redes sociales por su peculiar manera de predicar la religión evangélica.

La quema de monigotes en Honduras es una tradición que se mantiene viva. Los muñecos están hechos con trapos viejos, paja, zapatos rotos y aserrín. Las personas los compran a artesanos que los elaboran cada año y actualizan a los personajes. Antes de quemarlos en los barrios y colonias del país, los rellenan de cohetes. El 31 de diciembre de cada año, a medianoche, le prenden fuego a los monigotes en una fogata que le da la bienvenida al año nuevo. Este es un ritual que representa la renovación del tiempo y las esperanzas, una ceremonia que, satíricamente, limpia todo lo que trajo el año viejo minutos antes de que el nuevo llegue a cada hogar.

Adolfo Sarmiento Castejón es un artesano de la tapicería que tiene su taller en la colonia Pastor Zelaya, entre la 18 y la 19 calle en la intersección con el segundo anillo de San Pedro Sula. Desde hace 16 años elabora monigotes en la época navideña junto a su esposa Erlin Rodriguez y sus cinco hijos. Comenzó a realizarlos para su consumo familiar pero al ver que sus vecinos le compraban los monigotes decidió comercializarlos. Vende muñecos en todo el país y más allá de las fronteras, como en Nicaragua y Guatemala.

Entre sus clientes hay políticos de diferentes partidos, comentó Adolfo, y explicó que los nacionalistas piden monigotes de «Mel» (Manuel Zelaya) y de Xiomara Castro mientras que los del partido Libre prefieren el monigote con la figura del expresidente Juan Orlando Hernández. «En una ocasión, años atrás, la hermana del expresidente Juan Orlando Hernández, Hilda Hernández, miró los monigotes, detuvo la caravana de patrullas que le daban seguridad y me encargó dos, uno de Mel y el otro de Xiomara Castro, me pagó 1500 lempiras por cada uno, cuándo el precio era de 500 por pieza» contó don Adolfo Sarmiento mientras elaboraba un grillete para ponerlo en muñecas de la figura del expresidente Juan Orlando Hernández, quien ahora espera ser juzgado en los Estados Unidos por narcotráfico.

Le preguntamos a Adolfo si alguna vez alguien se había sentido ofendido por sus monigotes, y nos dijo que la gente se lo toma con humor y que quizá queman los monigotes para aliviar las inconformidades que tienen con los gobernantes de turno y lo hacen como una forma de protesta. «Hace unos meses hice el monigote con la figura del alcalde Roberto Contreras, pero él en lugar de enojarse decidió tomarse fotos con el muñeco» dijo Adolfo.

Sin embargo, Adolfo contó que en una ocasión, cuando su taller quedaba en la 12 calle del barrio Cabañas de San Pedro Sula, una señora que miró la figura de Juan Orlando enchachado (esposado) le gritó «Por qué no haces la de Mel o la de Xiomara viejo hijo de puta, te vamos a quemar esa mierda» comentó don Adolfo. Unos meses después, la mayor parte del taller se destruyó en un incendio. Sin embargo, don Adolfo dijo que ese incendio ocurrió por otras causas y no por la amenaza de la señora.

Raúl Hernández Pérez, residente de la colonia Los Bosques de Choloma, llegó al taller de don Adolfo a comprar la «cabeza de Mel Zelaya» para quemarla el fin de año, comentó que desde hace 15 años compra su monigote como una tradición. «He quemado algunos picaritos el año pasado, quemé a Juan Orlando y anteriormente a Salvador Nasralla. Este año quemaré a Mel pero no con malicia ni rencor, lo haré con aprecio porque recuerdo algunas cosas buenas que hizo por los pobres en su gobierno antes del golpe de estado» comentó Raúl. 

Los monigotes tienen un valor de 700 lempiras, dijo don Adolfo, quien vende cada año entre 250 y 270 monigotes. Este 2022 espera vender al menos 300 unidades. En su taller se involucra toda la familia: su esposa Erlin Rodríguez se encarga de hacer las manos y las orejas y también de rellenar las cabezas de los monigotes con foam; sus hijos eligen la ropa y visten la estructura de madera que le da forma al cuerpo. Utilizan madera, foam, aerosol de varios colores, ropa y zapatos de segunda. 

La vestimenta es un detalle importante. Cuando se trata de un político, el monigote tiene que llevar pantalón, saco y corbata. Ahora que Juan Orlando Hernández está preso en Estados Unidos, le toca a Adolfo buscar pantalones color naranja y camisas a rayas. Además, le han agregado al monigote de Juan Orlando, cadenas atadas a sus manos y grilletes en los pies. Al personaje del pastor Santiago  se le puede ver con su cuerno, la biblia y su iPhone 13 pro max, en su boca sobresalen dos dientes así como la leyenda «Arrepentite cara de caballo».

Sobre
Nació en 1985 en el municipio de Trojes, El Paraíso. Es licenciado en Periodismo egresado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Ha trabajado 15 Años como reportero gráfico en distintos temas y medios escritos en Honduras.
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