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El camino ilícito del Partido Nacional para consolidar su poder

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Texto y fotos por: Jeff Ernst

Con aldeas que alcanzan casi la cima de las montañas de Opalaca, Belén parece un lugar improbable para una tasa de participación de votantes de 94 por ciento, la tasa más alta de Honduras en la última elección.

Una visita al pueblo, sin embargo, descubre no solamente el misterio tras la tasa sino también el camino ilícito tomado por el Partido Nacional para consolidar el poder a nivel del municipio y ganar las elecciones.

«Especialmente en este periodo de elecciones se presentaron un montón de inconsistencias», dijo el alcalde saliente, Olvin Reyes, del Partido Liberal. «Por ejemplo, gente que eligió que no vive aquí».

En la elección de 2013, Reyes ganó por tan solo 17 votos, haciéndole un blanco primario para la elección del pasado noviembre.

En el año previo a la última elección, el Registro Nacional de las Personas (RNP) en Belén procesó un número exorbitante de transferencias: 712 para ser exactos; aumentando la carga electoral del pueblo por casi 30 por ciento. Según documentos revisados en la oficina local del RNP, al menos 301 de dichas transferencias fueron procesadas sin documentos de respaldo por «órdenes superiores» provenientes de la dirección nacional de la institución.

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea describió en su informe que había «recogido evidencia creíble de esta práctica en municipalidades rurales» que se utiliza para inclinar la elección a favor del partido oficialista que controla el RNP.

En varios centros de votación los residentes reportaron haber visto muchas caras desconocidas.

«Uno de la comunidad conoce la gente de nuestra aldea», dijo Dilcia Orellana, una observadora de mesa para la Alianza Contra la Dictadura en el centro de votación cerca de su casa en las alturas de las montañas. «Me tocaba pintar el dedo de los votantes y yo sabía que había gente que no era de nuestra comunidad».

Foto: Jeff Ernst

Aunque la transferencia de votantes desde fuertes partidarios a pueblos con elecciones competitivas no afecta el voto para el Congreso Nacional o presidente en el corto plazo, sí representa parte de una estrategia de largo plazo que ha ayudado al Presidente Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, a ganar las últimas dos elecciones.

Eso es porque en Honduras, particularmente en pueblos rurales, el indicador mas preciso de cómo un pueblo votará por el Congreso Nacional o el Presidente no es su historial electoral o inclinación partidaria, sino la afiliación política del alcalde, o en algunos casos, el alcalde electo.

En Lempira, el departamento natal de Hernández y donde Belén está ubicado, solo cuatro municipios fueron ganados por el candidato a la presidencia de la Alianza, Salvador Nasralla. Tres de esos pueblos tenían alcaldes de la oposición. El cuarto tuvo un candidato opositor que ganó la alcaldía y llevó a su candidato presidencial a la victoria.

Inflar aún más la tasa de participación abrió una brecha en la ley electoral que permite a representantes de los partidos servir como observadores de mesas y votar en centros de votación fuera de sus municipios de residencia. Aunque esa brecha fue explotada por todos los partidos, ninguno más que el Partido Nacional, lo cual empleó a su amplia ventaja en cuanto a recursos para comprar las credenciales de partidos aliados para desbalancear el campo a su favor.

El último golpe que aseguró la victoria para el Partido Nacional en Belén fue el altamente politizado programa de asistencia conocido como «Vida Mejor», el cual provee bonos, letrinas, casas y otros beneficios a familias de bajos recursos.

En las comunidades donde hay un alcalde oficialista, él o ella maneja la repartición de beneficios de la Vida Mejor nacionalista. Pero donde hay un alcalde opositor, los representantes de Vida Mejor trabajan como un gobierno de sombra, excluyendo a la alcaldía de sus actividades.

Durante la campaña, el líder de facto de Vida Mejor en Belén fue el candidato del Partido Nacional a la alcaldía: Wilson Membreño.

“[Vida Mejor] tiene su equipo de activistas que son los que funcionan como guías familiares las llaman y son activistas del partido nacional que van y visitan a la gente y trabajan a través de que posiblemente conquistan el voto de la persona», dijo Reyes.

Casi al final de las calles pedregosas al trepar la montaña está la casa de Feliciana Amaya. Una madre soltera de dos niños pequeños, Amaya se sostiene como la mayoría de los residentes de Belén: de las pocas ganancias de la cosecha de café.

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En todos los aspectos ella es la candidata perfecta para muchos de los beneficios de «Vida Mejor». No obstante, no fue hasta justo antes de la elección que recibió su primera visita de uno de los representantes del programa.

«Él llegó a decir que había un punto de inscripción para los beneficios en Belén y que estaba en la casa de Wilson Membreño», dijo Amaya. Luego, según ella, el representante le dijo que si ella votaba para la oposición su aplicación saldría denegada.

«En Honduras se trabajó con una especie del populismo de derecha basado en el temor», dijo Raúl Pineda Alvarado, ex diputado del Partido Nacional y analista político. «Si gana la oposición vas a perder tu bolsa solidaria, tu techo solidario, tu ecofogón, tu piso, tu letrina, todas esas conquistas».

Con cada área del gobierno trabajando a favor del partido oficialista, la oposición enfrentó muchas desventajas en el proceso electoral.

«Al final sentimos que había una lucha entre David y Goliat», dijo Reyes, quien perdió la reelección por apenas 200 votos, un número menor al de las transferencias ilegales en su municipio.

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Escrito por:

Periodista, escritor y observador de la experiencia humana. Escéptico eterno con enfoque de trabajo en el área de investigación.

Comentarios

  • Renzo Valverde
    REPLY

    Ese fue el Plan A y ya en la noche pusieron en marcha el plan B que las urnas de las zonas rurales como estaban alejadas las trasladaron en los camiones del ejercito y en el camino las abrieron y sacaros los votos de la oposición e ingresaron los de ellos

    1 mayo, 2018

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