
Compromisos a medias en nueva ley «para» los defensores ambientales
La reciente aprobación de la Ley de Protección para Defensores Ambientales en Honduras representa un ejercicio de simulación legislativa que evade los verdaderos compromisos necesarios para proteger tanto a los defensores ambientales como a nuestros recursos naturales. En lugar de adoptar el Acuerdo de Escazú —un instrumento internacional robusto que garantizaría protecciones reales y mecanismos de rendición de cuentas— el Congreso ha optado por una solución casi performativa, cuyos principales puntos se limitan a decretar un día conmemorativo y cambiar el nombre a la ya existente Ley de Protección para las y los Defensores de Derechos Humanos, Jueces, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia.