Escuelas piloto en pandemia: una solución comunitaria ante falta de acceso a la educación

La crisis sanitaria por Covid-19 interrumpió todas las actividades sociales cotidianas, entre ellas la asistencia a los centros educativos. La Secretaría de Educación anunció en marzo del 2020 la suspensión de clases presenciales para centros educativos públicos y privados de todos los niveles, originalmente prevista para 14 días, pero se ha extendido 15 meses. El problema más grande para los estudiantes en Honduras es la conexión estable a internet y la adquisición de los dispositivos móviles adecuados para el aprendizaje totalmente en línea.

Texto: Laura García

Benigno Paz,  abuelo de una niña en edad escolar, cuenta que la crisis económica es tan grande que cada día le toca tomar una decisión difícil entre comprar suficientes alimentos para toda su familia o comprar paquetes de internet para que su nieta estudie. «A puras cachas ponemos recargas», dice Paz, quien se ha organizado con su comunidad en una ciudad del centro de Honduras para hacer un pilotaje de escuela, a pesar de que la pandemia no ha sido controlada en el país. 

En Honduras, según una investigación de Comunicaciones Estrategias SmartCom, solo 3.6 millones de ciudadanos tienen acceso a internet. Frente a este problema, las oficinas del gobierno no han ofrecido soluciones viables; muchas niñas y niños reciben una vez por semana las asignaciones de las clases por medio de whatsapp o llamadas, algo que no es suficiente para que aprendan las lecciones necesarias para su nivel escolar. 

Don Benigno solicitó a la maestra de su nieta iniciar este pilotaje hace tres semanas en su comunidad, pero no es el único, algunas escuelas en la zona central del país están haciendo esfuerzos por regresar a la normalidad por su propia cuenta y sin apoyo de la Secretaría de Educación.

E
ste pilotaje, con consentimiento únicamente de la junta directiva y los padres de familia del centro educativo, se realiza cada miércoles, jueves y viernes. La maestra que lo organiza solicitó a Contracorriente mantenerse en el anonimato, por temor a represalias del gobierno, pero expresa que el único motivo para exponerse al contagio es brindarle a sus estudiantes la educación que necesitan, ya que la modalidad virtual no es suficiente para que los niños y niñas aprendan. 

Ella y dos maestros más de la escuela se están turnando por horas en la cancha de basquetbol para realizar allí exámenes y dar algunas clases esenciales en el aprendizaje de las niñas y niños. Explicó que a 6 de sus 23 estudiantes se les hace imposible conectarse a internet por motivos económicos. Ella hace llamadas semanales a sus padres y va hasta sus casas a dejarles folletos y guías de trabajo. 

La desigualdad socioeconómica presente desde hace décadas en Honduras se ha intensificado con la crisis sanitaria por Covid-19. La ciudadanía, cansada de esperar respuestas por parte de las autoridades educativas gubernamentales, ha intentado por todos los medios posibles acceder a educación en línea aún con recortes sustanciales o absolutos a sus ingresos.

Mochila de un estudiante de tercer grado en la zona central del país, lo acompañaba su madre mientras hacía el examen parcial de su clase de Estudios Sociales.

Mientras Honduras espera las jornadas de vacunación masiva que el gobierno ha anunciado y  lucha con la reactivación económica en las zonas de producción, otros países de la región centroamericana ya reanudaron sus clases. En El Salvador, más de 3,000 escuelas regresaron a clases en abril y en Guatemala, el gobierno central autorizó la reanudación en código naranja para más de 150 escuelas públicas a inicios de mayo. 

Aunque el presidente Hernández anunció en febrero que los maestros, junto al personal de salud, serían de los primeros grupos en recibir las vacunas, ha priorizado la vacunación de policías y ha olvidado su promesa de inocular a los docentes. El dirigente del Colegio Profesional de Unión Magisterial (Coprumh), Luis Ramírez, ha exigido con vehemencia la vacuna contra el Covid-19 para sus afiliados. Sin embargo, los líderes magisteriales no han recibido ninguna respuesta de auxilio por parte de las autoridades de la Seduc. 

El sistema educativo en Honduras ha sido deficiente desde hace mucho tiempo, principalmente por la falta de recursos económicos. Según la nota de prensa del gobierno central sobre el presupuesto general de la República para el 2021, «en la partida asignada a la Secretaría de Educación se contempla un incremento del 7% en relación con el presupuesto aprobado en 2020». Esto equivale a un presupuesto de 28,463 millones de lempiras del Tesoro Nacional,  1,400 millones de este presupuesto estaban destinados para la reconstrucción de escuelas destruidas por los ciclones Eta e Iota y 500 millones para el programa presidencial de becas para estudiantes en el extranjero. No se contempla en este presupuesto un plan para continuar o mejorar la telescuela o la educación virtual, y el país sigue muy lejos de tener una educación adecuada. 

Deserción escolar

Las cifras de deserción escolar en Honduras se han disparado en los últimos años según informes del Instituto Nacional de Estadística (INE). Entre el 2015 y el 2019, han desertado más de 50 mil estudiantes. 

El Gobierno de la República a través de la viceministra de educación, Gloria Menjivar,  aseguró que «más de 1.6 millones de estudiantes se mantienen vinculados al sistema». Estos datos no son compatibles con las cifras de la encuesta de hogares del INE, pues en el 2019 solo había 1 millón 100 mil estudiantes matriculados. Esto significaría, según la Seduc, que en contexto de pandemia, la matrícula subió 500 mil estudiantes. 

Sin embargo, el “Análisis de la deserción escolar y el gasto público en Seguridad y Defensa” del Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo en Honduras (FOSDEH), contrasta con esto e indica que «la crisis se agudizó en el año 2020, aproximadamente un 40% de los niños y jóvenes abandonaron su año escolar, esto debido a la pandemia COVID-19»

El presidente Juan Orlando Hernández, a través de los planes “Transformación Digital” y “Te Queremos Estudiando en Casa”, anunció el 16 de febrero de este año la donación de 200,000 tabletas inteligentes. El Ministro de Educación, Arnaldo Bueso, aseguró que las tabletas son «de última generación». 

La oficina presidencial inició el 25 de febrero la donación de las tabletas pero sin un establecido calendario de visitas posteriores a otras comunidades para hacer la distribución de los dispositivos. Según declaraciones de Bueso, la entrega de las tabletas se haría en 3 o 4 meses. No obstante, 5 meses después las oficinas de gobierno y la Primera Dama aún no han entregado todas las tabletas prometidas.

Ana de Hernandez haciendo entrega de tabletas el 15 de junio del 2021 en Gracias, Lempira 

El presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH) Fidel García, denunció en una entrevista a Diario La Prensa que estaban obsoletas. «Esas tablets están desfasadas. No tienen las especificaciones técnicas para poder soportar las plataformas educativas. Por ejemplo, deben tener suficientes gigas de almacenamiento, la velocidad y todo eso… Esas no tienen nada de eso, no son competentes para soportar la actividad educativa», declaró el dirigente. 

Ningún centro educativo de la comunidad de don Benigno ha recibido ayuda del gobierno con el plan de entrega de tabletas. La única donación que han recibido ha sido a través del Proyecto Owen de la organización estadounidense Misión St. Andrews. El ministro Bueso estuvo presente durante la entrega de computadoras de esta donación, pero el financiamiento de los aparatos electrónicos es ajena al gobierno. 

Los estudiantes no son los únicos que han tenido problemas de conexión, algunos docentes a lo largo de todo el país no tienen aún los recursos tecnológicos necesarios para conectarse y dar clases virtuales a sus estudiantes. El informe educativo del 2020 publicado por Observatorio Universitario de la Educación Nacional e Internacional (OUDENI) de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), explica cómo la mayoría de los docentes se comunican con los padres de sus estudiantes solamente por llamada telefónica y whatsapp.

Categoría %
Llamadas telefónicas a padres de familia
81.2
Grupos de WhatsApp con padres de familia
74.8
Llamadas telefónicas a estudiantes
58.6
Grupos de WhatsApp con estudiantes
54.9
Portal Educativo Educatrachos de Secretaría de Educación (youtube)
33.9
Páginas de Facebook de Secretaría de Educación (Direcciones Departamentales o Distritales/Municipales o de Centros Educativos
31.9
Facebook personal con estudiantes y/o padres de familia
27.7
Programas de Telebásica (Suyapa TV educativa)
25.8
Plataformas educativas como Google Clasroom, Moodle, Blackboard, etc
15.6
Algunas APPs como Skype, Zoom, Hangouts, u otras, con Estudiantes o padres de familia
14.6
Correo electrónico con estudiantes
11.7
Correo electrónico con padres de familia
9.3
Cuenta educativa personal del docente en Youtube
8.1

Fuente: Informe Sistema Educativo del OUDENI, 2020 (con base en 31,426 encuestas a docentes).

Los padres de familia en la escuela piloto que se enfrenta al gobierno y a la pandemia, aseguran estar dispuestos a apoyar a la maestra para terminar el año lectivo 2021 de esta manera. «No todos pueden comprar paquetes de internet» comentó don Benigno, pues para los padres, la mayoría sin cuentas de ahorro, la situación económica es insostenible y la educación de calidad cada día se aleja más de sus prioridades.

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